LA
SABIDURÍA
SHANTIDEVA
1.
Todo este cortejo de virtudes tiene como meta la sabiduría, dijo
el Santo. Aquel que desee la cesación del Dolor que haga nacer
en él la sabiduría.
2.
Hay dos verdades: la verdad velada (transitoria) y la verdad
absoluta. La verdad que está más allá de la inteligencia es
llamada “veladora” (absoluta).
3—4.
Hay paralelamente dos tipos de seres humanos: el contemplativo y
el ordinario. Los contemplativos superan a los ordinarios y
forman, a su vez, toda una jerarquía según calidad de su
sabiduría. Estas dos categorías sirven para discernir y para
clarificar la meta que se quiere alcanzar.
5.
Los hombres ordinarios ven y conciben las cosas como reales y no
como ilusorias. En esto disienten los contemplativos y los seres
ordinarios.
6.
Las formas y los demás objetos de los sentidos obtienen su
evidencia del sentido común y no de una prueba lógica; pero el
sentido común se equivoca, juzgando, por ejemplo, puro lo que es
impuro.
7.
La realidad de las cosas fue enseñada por el Maestro como
introducción a la vacuidad, no como la verdadera verdad. “Sin
embargo, ¿no es cierto que llamar a las cosas «transitorias» es
el punto de vista de la verdadera verdad?”
No. Ese es el punto de vista de la verdad velada, pero ésta es
contradictoria.
8.
En la verdad velada de los contemplativos no hay falla; a la
inversa de los hombres ordinarios, ellos ven la verdad
(absoluta). ¿Lo niegas? Sin embargo, tú mismo te apartas de la
creencia común que supone que la mujer es impura.
9.
“En este caso, el Buda mismo es una ilusión. ¿Qué mérito tiene
entonces seguir su Vía?”
¿No sería lo mismo si su existencia fuera real?
10.
“Pero, si un ser es ilusorio, ¿cómo puede morir y renacer?” Una
ilusión dura lo que la combinación de las causas que la
producen; el ser forma una larga continuidad, ¿es ello
suficiente para pretender que existe realmente?
11
“En ese caso, no hay pecado
en el crimen cometido por un ser humano puesto que está
desprovisto de conciencia!”
¡Sí!, ya que está revestido de la apariencia de conciencia. Esta
es la razón por la se produce el mérito y el desmérito.
12.
“Una conciencia puramente aparente es imposible: las fórmulas
mágicas son incapaces de crearla”.
13.
Pero esta apariencia es diversa y puede proceder de causas
diferentes: una causa única no tiene por qué producir un efecto
único.
14.
“Si el ser vive siempre en el Nirvana y sólo transmigra en
apariencia, también el Buda transmigra. ¿De qué sirve entonces
la marcha hacia el Despertar?”
15.
En tanto que las causas no han sido cortadas, la ilusión tampoco
lo es; pero cuando las causas han sido cortadas dejan de
producir ilusiones, incluso desde el punto de vista de la verdad
transitoria.
16.
“Si nada tiene realidad, ni siquiera la visión luminosa, ¿quién
percibe la ilusión?”
17.
Si para ti la ilusión misma
no existe, ¿qué es lo que se percibe?
18.
“Se trata de una
manifestación de la mente que puede ser diferente de la
Realidad”
Si la ilusión es la mente misma, entonces ¿quién ve y qué es lo
que ve? El Buda dijo: “La mente no ve la mente; el espíritu es
como el filo de un sable que no puede cortarse a sí mismo”
19.
“La mente se ilumina a sí
misma como una lámpara”. Una lámpara no se ilumina a sí misma,
puesto que no es oscura.
20.
“Quiero decir que es
luminosa por sí misma. Para ser azul, el color azul no depende
de otro azul, a diferencia del cristal. Algunas cosas son
independientes, otras dependientes”.
21.
El color azul no es
independiente, ya que, si no fuera azul, nunca sería capaz de
llegar a serlo por sí mismo. Es la mente la que constata y
afirma que la lámpara ilumina.
22—23.
Pero ¿quién es el que afirma
y constata que la mente ilumina? Puesto que la mente no es vista
por nadie es tan vano decir que es oscura o luminosa como vano
es hablar de la coquetería de la hija de una mujer estéril.
24.
“Pero, si no hay conciencia
de sí, ¿cómo puede acordarse nadie de sus conocimientos?”
La memoria procede de la asociación con un objeto exterior, como
la muerte de la rata procede del veneno ingerido por ella (47)
25.
“Puesto que la mente de otro
es vista cuando se relaciona con diferentes factores
(conocimiento innato, clarividencia sobrenatural), ¿no es
posible ver también la propia mente?”
No. La vasija invisible que se vuelve visible gracias a la
aplicación de un ungüento mágico no es el ungüento mismo.
26.
No rechazamos los datos de
los sentidos, ni de la experiencia, ni de la inteligencia. Lo
que rechazamos es que sean verdaderos, realmente verdaderos,
puesto que esa tesis es la causa del dolor.
27.
Pretender que el objeto
ilusorio es distinto de la mente que lo percibe es falso.
Pretender que el objeto ilusorio no es distinto de la mente que
lo percibe es igualmente falso. Si existe realmente, ¿cómo puede
ser idéntico a la mente? Si es idéntico a la mente, ¿cómo puede
ser real?
28.
Aunque inexistente, el
objeto ilusorio es perceptible; aunque no existe, la mente lo
ve.
29.
Si dices que el samsara, que es
irreal, se apoya en una realidad, el siguiente paso sería
afirmar que es diferente de la realidad y, por lo tanto, irreal
como el espacio.
30.
Además ¿cómo una cosa irreal podría estar dotada de actividad
por el hecho de apoyarse en un objeto real? ¡No! Según tu
percepción, la mente sólo puede tener una cualidad: la nada. Y
si la mente está desprovista de objeto, todos los seres son
entonces Budas. ¿Qué virtud se puede adquirir si sólo se admite
la mente pura?
31.
“,Quiere decir esto que si penetramos
en el carácter ilusorio de la mente las pasiones quedarían con
ello eliminadas? ¿Acaso no vemos cómo el creador de una mujer
quimérica se enamora de ella?”
32.
Sí, pero el ilusionista no ha destruido la falsa impresión de la
realidad de lo cognoscible. Cuando percibe su creación, la
impresión del vacío es demasiado débil en él para que reconozca
la inexistencia de su ilusión.
33.
Pero cuando se está impregnado de vacío, la falsa impresión de
existencia desaparece; repitiéndose uno mismo que nada existe,
la idea misma de vacío termina por desaparecer.
34.
En efecto, cuando ya no nos imaginamos más una existencia de la
que se pueda decir que no existe, ¿cómo podría aparecer la
inexistencia si ha sido privada de soporte?
35.
Cuando en la mente no aparecen ya ni la existencia ni la
no—existencia, toda posible acción queda suprimida y, al carecer
de soportes, la mente se apacigua.
36.
De la misma manera que la Piedra Maravillosa y el Árbol de los
Deseos colman los votos de los seres, así aparece el cuerpo del
Buda como consecuencia de sus votos anteriores y de los mismos
actos de los fieles.
37.
Aunque un encantador de serpientes muera después de haber
encontrado un remedio, este remedio destruye la influencia del
veneno incluso mucho tiempo después de su muerte.
38.
De la misma manera, este “Remedio del Vencedor”, aplicado
conforme a la Práctica de la Bodi,
continúa cumpliendo sus funciones, incluso después de que el
Bodisatva se haya extinguido.
39.
“,Cómo puede producir frutos el culto
a un ser inconsciente?”
Porque, según las
Escrituras, el culto a un Buda vivo y a un Buda extinto
son idénticos y producen frutos,
tanto desde el punto de vista de la verdad relativa como desde
el punto de vista de la verdad absoluta.
40.
Si no fuera fecundo el culto
a un Buda ilusorio, ¿cómo podría serlo el culto a un Buda
verdadero?
41.
“La liberación es obtenida
por la visión de las Santas Verdades. ¿Qué utilidad tiene la
visión de la Vacuidad?” Porque, según las Escrituras, no es
posible obtener la Iluminación de otra manera.
42.
“1Pero el
Mahayana no ha sido probado!”
Y vuestras Escrituras ¿lo han sido?
“Lo son, puesto que ambos las admitimos!”
¡Sin embargo no fueron probadas antes de vosotros!
43.
Debéis creer en el
Mahayana de la misma manera que
creéis en vuestras Escrituras. Si la autenticidad depende de la
adhesión de los incrédulos, los Vedas y otros textos brahmánicos
son auténticos.
44.
“¡Los
Mahayanistas no siguen nuestras Escrituras!” Abandonad
entonces vuestras propías
Escrituras, ya que cada escuela está en desacuerdo no solamente
con los incrédulos sino también con sus propios adherentes y con
los adherentes de otras escuelas.
45
La religión tiene como raíz
la vida monástica. No obstante, la vida monástica, como el
Nirvana, es difícil para aquellos cuyo espíritu se apoya en un
objeto.
46
Si la destrucción de las
pasiones es la causa de la liberación, ésta debería resultar
automáticamente de aquélla. Sin embargo, vemos que algunos de
aquellos cuyas pasiones han sido destruidas carecen de
compasión.
47
Niego que la Sed y el Apego
hayan dejado de existir en ellos. ¿Acaso no existe una Sed
exenta de pasión?
48
La Sed tiene como origen la
sensación y los Santos sienten. Si la mente tiene un objeto, se
apega necesariamente a esto y a aquello.
49.
Si no experimenta la
Vacuidad, la mente apegada se reproduce siempre, testimoniando
un éxtasis inconsciente. ¡Cultivemos, pues, la Vacuidad!
(ver
nota 49)
50, 51 y 52.

53.
Pero, se me dirá, si las
ataduras de los apegos y del miedo hacen que los seres
permanezcan en el samsara, el único
fruto de la Vacuidad es el de hacer que permanezcan en él con la
ilusión de salvar a los seres ilusos.
54.
Esta crítica contra la
Vacuidad no está fundada. Hay que cultivar, pues, la Vacuidad
sin dudar.
55.
La Vacuidad es el antídoto
para la ceguera mental causada por las pasiones y por la fe en
lo conocible. ¿Cómo no cultivarla urgentemente si se desea el
Despertar Supremo?
56.
¡Que se tema lo que cause
Dolor, sea! Pero la Vacuidad apacigua el Dolor, ¿por qué
temerla?
57.
¡Que se tema esto o aquello
cuando se cree que el yo es algo, sea! Pero aquel que se dice:
“soy nada”, ¿qué puede temer?
58—60.
No soy los dientes,
ni los cabellos, ni las uñas, ni los huesos, ni la sangre, ni el
moco, ni la flema, ni el pus, ni la Sauva,
ni la grasa, ni el sudor, ni la linfa, ni las vísceras, ni los
excrementos, ni el orín, ni los tendones, ni el calor, ni
ios orificios del cuerpo, ni las
seis percepciones.
61.
Si la conciencia auditiva
fuera el yo, el sonido sería percibido constantemente. Por otra
parte, si no hay objeto conocible, ¿cómo se puede hablar de
conocimiento?
62.
Si se llama “conocimiento” a lo que sienten
ios que no conocen nada, entonces un
zoquete es un sabio. Queda establecido, pues, que no hay
conocimiento sin objeto conocible.
63.
¿Por qué, en el momento en el que percibe la forma, el yo no oye
el sonido? Porque no tiene relación con el sonido, me dirán.
Entonces, el yo no es conocimiento auditivo.
64.
Aquello cuya naturaleza es percibir el sonido, ¿cómo podría
percibir la forma? Es verdad que un mismo hombre puede ser visto
como padre y como hijo, pero este no es el punto de vista de la
verdad absoluta.
65.
Si sólo admitís los tres gunas
no hay ni padre ni hijo.
65-66.
“Cuando el yo está percibiendo el sonido, su naturaleza de
percepción visual no se manifiesta. Es gracias a otra de sus
naturalezas que percibe las formas: el yo aparece
momentáneamente como un actor cambiando de papeles”.
66.
Según eso, es el mismo yo quien percibe distintas cosas, gracias
a sus múltiples naturalezas. ¡He aquí una unidad sin precedente!
67.
¿Dirías que estas “múltiples naturalezas” son irreales?
Entonces, díme cuál es su naturaleza
real. ¿Es su facultad de conocer? ¡Entonces, todos los seres
somos una sola y misma cosa!
68.
E incluso habrá que admitir la unidad de los seres conscientes e
inconscientes, puesto que tienen en común la existencia. Si las
diferencias específicas son declaradas irreales, ¿cuál es el
soporte de la identidad?
69.
El yo no es inconsciente por inconsciencia natural como un trozo
de tela. Se me dirá que se hace consciente cuando se une a la
conciencia. ¡Esto quiere decir que, cuando está privado de
conciencia, queda destruido!
70.
Se me podrá replicar que el yo es inmutable. Entonces, digo yo,
¿cuál es el efecto que se produce cuando se une con la
conciencia? Según esto, ¡también al espacio
ms- consciente e inmutable le podría ser atribuida la
cualidad de yo!
71.
Pero, se me dirá, la relación entre la causa y el efecto es
imposible sin el yo. Si el autor del acto desaparece después de
haberlo realizado, ¿quién sufre el efecto?
72.
Estamos de acuerdo en que la
causa y el efecto tienen un soporte diferente. Pero, por otra
parte, pretendes que el yo es inactivo (inmutable): ¡la
discusión es, pues, superflua!
73.
“Es el autor del acto quien
recoge sus frutos!”
¡He aquí lo que no es evidente! El Buda dijo que el autor del
acto era el degustador del fruto sólo como medio hábil,
atribuyendo una unión ficticia a la serie de fenómenos.
74.
Ni el pasado ni el futuro
pueden ser yo, puesto que ninguno de ellos existe. ¿Soy yo el
presente? Si fuera así, cuando el presente desaparezca, el yo
desaparecerá también.
75.
De la misma manera que un
tallo de bananero deja de existir cuando se lo descompone en sus
partes, así el yo, cuando es observado con penetración, es
reconocido como una pura y simple nada.
76.
“Si el individuo no existe,
¿sobre quién se vierte la compasión?”
El individuo es imaginado ilusoriamente con vistas a la meta a
alcanzar.
77.
meta
de quién, puesto que el individuo no existe?” Es verdad que el
esfuerzo procede de la ilusión pero, como su meta es la
liberación del dolor, la ilusión de la meta no es prohibida.
78.
El sentimiento de ser un yo, por el contrario, es causa de dolor
y crece con la ilusión de ser un yo; dado que no puede ser
abolido de otra manera, hay que cultivar la idea de la
inexistencia del yo.
79—80.
El cuerpo no es ios pies, ni las
piernas, ni las nalgas, ni la cintura, ni el vientre, ni la
espalda, ni el pecho, ni los brazos, ni las manos, ni las
costillas, ni las axilas, ni los hombros, ni el cuello, ni la
cabeza. ¿Qué es el cuerpo?
81.
Si el cuerpo se encuentra parcialmente en todos
¡os miembros, estos no son más que
partes que se encuentran en partes: pero el cuerpo mismo ¿dónde
está?
82.
Si el cuerpo se encontrara entero en cada uno de sus miembros
habría tantos cuerpos como miembros.
83.
El cuerpo no está en el interior ni en el exterior. ¿Cómo podría
estar en ¡os miembros? Tampoco está
fuera de los miembros. ¿Cómo es que existe, pues?
84.
Por lo tanto, no hay cuerpo. Pero, debido a una ilusión, a los
miembros se les atribuye la idea de “cuerpo”, siguiendo una
especie de espejismo parecido al que confunde a un hombre con un
poste.

85.
Mientras
dure una cierta reunión de causas, el poste es considerado como
un hombre. De la misma manera, mientras esta reunión de causas
dure en ¡os miembros, se ve en ellos
un cuerpo.
86.
Tampoco hay un pie: se trata de un grupo de dedos. Cada dedo no
es más que un grupo de falanges; cada falange está formada
también por partes.
87.
A su vez, cada parte está compuesta de átomos, cada átomo se
divide en seis secciones correspondientes a los puntos
cardinales; cada división, al ser divisible, no es más que
espacio vacío. No hay, pues, átomo.
88.
La forma es parecida a un sueño, ¿qué hombre sabio querría
apegarse a ella? Y, puesto que el cuerpo no existe, ¿qué es el
hombre o la mujer?
89.
Si el dolor existe realmente, ¿por qué no afecta a los que viven
en la alegría? ¿Por qué el placer de un alimento sabroso deja
insensibles a los que son presa de la tristeza?
90.
¿Se puede decir que el placer o el dolor no es sentido porque
está eclipsado por una sensación más fuerte? Pero, ¿cómo se
puede llamar sensación a lo que no es sentido?
91.
¿Se puede alegar que el dolor se encuentra en un estado sutil y
que su estado de plena manifestación le ha sido arrebatado por
una sensación más fuerte? Pero, podría darse que la otra
sensación no sea otra cosa que puro placer reducido también al
estado sutil.
92.
Si el dolor no aparece en presencia de una sensación contraria,
¿no resulta de ello que la llamada “sensación dolorosa” no es
más que una toma de partido de la imaginación?
93.
Esta es la razón por la que la presente crítica es desarrollada
como antídoto a esa toma de partido. Ya que el único alimento de
los yogi es la contemplación de su
propia imaginación.
94.
La sensación es difinida como un
efecto del contacto (50). Si el órgano y su objeto están
separados aunque sólo sea por un corto intervalo, ¿cómo podrían
entrar en contacto? Si no están separados por ningún intervalo
es que forman una unidad: ¿por qué hablar entonces de contacto?
95.
No se puede hablar de penetrar la naturaleza del átomo, ya
que el átomo, al no presentar vacío ni desigualdad no puede ser
penetrado. Si no hay penetración no hay mezcla. Si no hay
mezcla, no hay contacto.
96.
¿Cómo podría producirse un contacto entre aquellos que carecen
de partes? Si hay ejemplos de indivisibilidad en el contacto,
¡mostrádmelos!
97.
Al ser sin forma, la conciencia no puede entrar en contacto.
Tampoco los cuerpos pueden hacerlo, puesto que, como se ha
demostrado, no son reales.
98—99.
Sin contacto, ¿cómo podría aparecer la sensación? Entonces,
¿cuál es la meta de nuestros esfuerzos? ¿De dónde viene el
sufrimiento y a quién puede afectar? Puesto que no hay sujeto
sintiente, ni sensación, ¿por qué, ¡oh
Sed!, no te disipas ante esta comprensión?
100.
Se ve, se toca, pero la sensación es producida por la mente, la
cual es parecida a una ilusión o a un sueño. La sensación, pues,
no existe.
101.
El conocimiento anterior o posterior es un recuerdo y no una
sensación. Este conocimiento no se percibe a sí mismo ni es
percibido por otro conocimiento.
102.
No existe sujeto de la sensación por lo tanto, la sensación no
tiene existencia real. Al carecer de sustancia todo este manojo,
¿quién puede sentirse oprimido por él?
103
El sentido interno no reside ni en ios
órganos sensoriales, ni en sus objetos, ni entre ambos. La mente
no se encuentra ni dentro, ni fuera del cuerpo, ni en ningún
otro sitio.
104.
Algo que no está en el cuerpo ni fuera de él, que no es
combinado ni aislado, no es algo, es nada. Esta es la razón por
la que todos los seres son, por naturaleza,
Parinirvana.
105- 106.
Si el conocimiento es anterior a lo conocible, ¿en qué se apoya
para nacer? Si es simultáneo, ¿qué es en realidad? Si es
posterior, ¿de dónde viene el conocimiento? Por eso, la
producción de cualquier fenómeno mental es imposible.
107.
Si ello es así, no hay “velo”. ¿Cómo podría haber dos verdades?
O bien, si este “velo” es creado por otra cosa, ¿cómo podrían
los seres llegar al Nirvana?
108.
El ser en estado de Nirvana existe gracias a la imaginación de
otro, no por su propia ilusión. Allí donde hay un efecto
posteriormente determinado hay “velo”; si lo primero no se da,
lo segundo no existe.
109.
La imaginación y la cosa imaginada reposan la una sobre la otra.
Toda crítica se apoya en estos datos empíricos.
110.
“Pero si la crítica criticada critica a su vez, caemos en un
círculo vicioso”.
111.
No; ya que, una vez efectuada la crítica de lo que es
criticable, deja de haber punto de apoyo para la crítica; sin
punto de apoyo, la crítica no se produce: a esto se le llama
Nirvana.
112-1 14.
Aquel que admite como verdadera esta dualidad está en muy mala
postura. Si, de hecho, el objeto procede del conocimiento, ¿cómo
explicar el conocimiento? Si el conocimiento procede del objeto,
¿cómo explicar el objeto? Si estos dos elementos proceden
recíprocamente uno de ‘otro, ni el uno ni el otro existen. Por
ejemplo, si no hay padre sin hijo, ¿cómo nace el hijo? Sin
embargo, si no hay hijo no hay padre: ni el uno ni el otro
existen realmente.
115.
“La planta nace de la semilla; la semilla surge de la planta.
¿Por qué el conocimiento surgido de lo conocible no basta para
probar su misma existencia?”
116.
La existencia de la semilla es inferida de más nociones que la
de la planta sola; pero, ¿de dónde viene la noción de la
existencia del conocimiento, que permite afirmar la existencia
del objeto?
117.
El mundo, por la sola percepción, reconoce que la causa es
compleja: la división del loto en tallo, flor, etc., proviene de
causas diversas.
118.
¿Cuál es el origen de la variedad de causas? La variedad de las
causas anteriores. ¿Por qué una causa produce tal o cual efecto?
Por la influencia de la causa anterior.
119.
“Dios es la causa del mundo”.
Dime, ¿qué es Dios? ¡Si lo identificas con los elementos, sea!
Es inútil calentarse la cabeza por un simple nombre.
120.
Pero los elementos —tierra, agua, fuego, viento—, son múltiples,
transitorios, carecen de voluntad propia y de carácter divino,
son omisibles, impuros: no son Dios.
121.
El espacio no es Dios, puesto que es inactivo. El atinan
ha quedado eliminado tras nuestra refutación anterior (cap.V1II).
“Dios es inconcebible”.
Entonces su cualidad de creador también lo es. ¿Qué me dices de
ello?
122—123.
¿Qué es lo que Dios ha
podido crear? ¿El atman?
Es eterno. ¿Los elementos? Son eternos por naturaleza. ¿A
Dios mismo? El lo es también. ¿El conocimiento? Procede de lo
conocible. ¿El placer o el dolor? Proceden del acto. ¿Qué es lo
que ha podido crear Dios?
123.
Si la causa no ha tenido principio, ¿cómo lo podría tener el
efecto?
124.
¿Por qué Dios no actúa continuamente? No tiene por qué rendir
cuentas de nadie. Puesto que no existe ningún ser que no haya
sido creado por él, ¿ante quién se sentiría obligado a rendir
cuentas?
125.
¿O debería rendir cuentas de la combinación de condiciones? En
este caso no es la causa, no puede abstenerse cuando la
combinación es realizada, ni actuar cuando la combinación no
aparece.
126.
Si Dios actúa sin desearlo, de ello se deduce que es
dependiente.
Si desea actuar es dependiente de su deseo, y, en ese caso, ¿qué
sucede con su cualidad de Señor?
127—128.
Aquellos que afirman que el átomo es eterno han sido refutados
anteriormente 51) Los Samkias
postulan que la materia primitiva es la causa eterna del mundo.
Según ellos, esta materia está constituida por el equilibrio de
los tres gunas, el
mundo resulta de la ruptura de este equilibrio.
129.
Un ser uno no puede tener una naturaleza triple: por lo que la
materia primitiva no existe. Los gunas
tampoco pueden existir ya que cada uno de ellos es también
triple.
130.
Al no existir los gunas,
los sonidos y otros objetos de los sentidos no pueden
existir tampoco. Es imposible que el placer y el dolor existan
en las cosas inconscientes tales como las ropas de vestir.
131.
¿O acaso defienden que la naturaleza de estas cosas es ser la
causa del placer? ¡He demostrado la inexistencia de las cosas y
ahora me decís que la causa es el placer y no la ropa de vestir!
132—133.
El placer procede de la ropa que se usa. Si ésta no existe, el
placer tampoco. Es imposible constatar la permanencia del
placer.
Si el placer existe siempre manifestado, ¿por qué no es sentido
constantemente? Si existe en estado sutil, ¿cómo puede ser
sucesivamente manifestado y sutil?
134.
Si a veces abandona el estado manifestado para pasar al estado
sutil, ambos estados son transitorios. ¿Por qué no admitir
entonces la impermanencia de todo
cuanto existe? Si el estado manifestado no es diferente del
placer, queda claro que el placer es
impermanente.
135.
Pero, me dirás, lo que es inexistente no puede nacer, en razón
de su inexistencia.
Sin embargo, debes admitir el nacimiento del estado manifestado,
el cual no existía antes.
136—137.
Si el efecto está en la causa, aquel que come arroz come mierda
y, a modo de tela para vestirse, deberíamos comprar semilla de
algodón.
“El mundo está ciego y no se da cuenta de esto”.
138.
La actitud del mundo es también la de vuestros filósofos. La
facultad de conocer pertenece también al mundo. ¿Por qué el
mundo no puede ver lo que es?
“El juicio del mundo no es un criterio de verdad”.
Entonces, la apariencia misma de las cosas manifestadas no
existe.
139.
“Pero si los llamados medios de conocimiento no son verdaderos
medios de conocimiento, las nociones que proporcionan son
falsas:
por lo tanto, la Vacuidad de las cosas es una tesis falsa”.
140.
Si se hace una completa abstracción de la supuesta existencia,
sería imposible concebir la inexistencia. Por lo tanto, si la
existencia es falsa resulta evidente que la inexistencia también
lo es.
141.
Un hombre sueña que su hijo ha muerto: esa falsa idea de su
inexistencia elimina la de su existencia, igualmente falsa.
142—143.
El resultado de esta crítica es que nada existe en los
antecedentes, ya sean tomados aparte, ya sean tomados en
conjunto; que nada viene de fuera, que nada subsiste, que nada
desaparece. ¿En qué se diferencia de una ilusión mágica lo que
los tontos toman como realidad?
144.
¿De dónde viene lo creado por la magia y lo creado por las
causas? ¿A dónde va? He aquí lo que hay que buscar!
145.
¿Cómo podemos llamar realidad a este fenómeno artificial
parecido a un reflejo en el espejo, a esto que aparece debido a
la conjunción de elementos diversos, a esto que desaparece
cuando estos elementos están ausentes?
146— 147.
La cosa que existe en sí misma, ¿para qué necesita una causa? Si
una cosa no existe, ¿para qué necesita una causa? Millares de
causas no pueden modificar la nada. Lo que no es, no puede
llegar a ser y, sin embargo, ¿qué otra cosa podría llegar a ser?
148.
El no—ser no desaparecerá hasta que el ser haya nacido, y éste
no puede llegar a ser mientras que el no—ser no haya
desaparecido. Entonces, si el ser no es el no ser ¿qué es?
149.
El ser tampoco puede convertirse en no-ser, ya que una misma
existencia no puede tener la doble naturaleza de ser y no-ser al
mismo tiempo.

150—151.
Por lo tanto, no hay existencia ni cesación de la existencia. El
universo no conoce nacimiento ni destrucción. La existencia de
los seres es parecida a un sueño, a un tallo de bananero. No hay
ninguna diferencia real entre aquellos que son el Nirvana y
aquellos que no lo son.
152—153.
Si las cosas son Vacío, ¿qué es lo que podríamos recibir o
tomar? ¿Quién podría ser honrado o despreciado, y por quién? ¿De
dónde vendría el placer o el dolor?; ¿qué es lo que podría ser
agradable u odioso? ¿Qué es la Sed? Y ¿dónde se podría encontrar
esta Sed cuya naturaleza buscamos y no encontramos?
154
Si examinamos el mundo de los vivos, ¿quién muere, quién nacerá,
quién ha nacido?,Quién es padre,
quién es amigo?
155—156.
Comprendamos, hermanos, que todo es Vacío como el espacio. Nos
encolerizamos o nos regocijamos en querellas y en fiestas.
Aunque deseamos la felicidad, pasamos nuestra vida penosamente
en la tristeza, en los conflictos, en el desaliento, hiriéndonos
los unos a los otros con todo tipo de daños.
157—158.
Los muertos caen en los infiernos, donde sufren largas y penosas
torturas y, de vez en cuando, vuelven a los cielos para no
perder la costumbre de la felicidad. El
samsara comporta múltiples caídas: nada de
esto existe realmente. Todo ello es pura contradicción, no puede
ser verdad.
159—161.
Samsara
contiene
océanos de terribles, infinitos e incomparables dolores. Es el
dominio de las fuerzas débiles y de las existencias breves. En
samsara
ios días pasan rápida e inútilmente
ocupados en cuidar la vida y la salud, en aliviar el hambre, la
enfermedad, el cansancio y el sueño, en evitar los accidentes y
las relaciones estériles con los idiotas. ¡Es arduo alcanzar el
discernimiento en él! En medio de todo esto, ¿dónde encontrar el
medio de refrenar el hábito de la dispersión?
162—163.
En el samsara52,
Mara se esfuerza en precipitarnos a
sus infiernos. En el samsara,
los renacimientos desafortunados son numerosos, la
perplejidad es invencible. En el samsara
es muy difícil obtener de nuevo un nacimiento afortunado, o
la oportunidad de ver a un Buda. En el
samsara es difícil detener el torrente de las
Pasiones. ¡Ah, cuántos dolores!
164—165.
¡Ay! ¡Cuán dignos de compasión son estos desgraciados
arrastrados por el torrente del Dolor! ¡Ellos que no ven su
triste condición y que, por ello mismo, son más desgraciados
aún! Como aquellos que después de tomar un baño se arrojan al
fuego creyéndolo benéfico, su condición no hace más que
empeorar.
166.
Actúan como si nunca fueran a envejecer ni a morir y, debido a
ello, encuentran terribles calamidades, mientras la muerte les
pisa los talones.
167.
Cuándo podré aliviar a estos seres, atormentados por el ‘uego
del Dolor, con lluvias de dichas surgidas de las nubes de mis
méritos? ¿Cuándo podré enseñar la Vacuidad, por medio de la
verdad aparente, a aquellos que creen en la realidad de la
existencia? ¿Cuándo podré enseñarles con esmero el
aprovisionamiento del mérito espiritual que surge de la
liberación de la creencia en la realidad de las cosas?
