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Pero si el concepto del Karma fuese
tan directo, se podría preguntar, con mucha razón, ¿por qué un hombre como Jesús
el Nazareno, después de una vida dedicada a la Compasión Universal, fue
crucificado? Claramente hay algo que nos escapa en el concepto de ley expresado
arriba.
Se podría modificar el concepto y decir que la recompensa viene en una vida
próxima, que es una idea muy atractiva y muy seductora para la Identidad y una
motivadora social eficaz.
Pero la verdad de la ley del Karma es mucho más elegante que esto. Veámosla.
Buddha dijo muy claramente
que las consecuencias de dos acciones iguales no tienen el mismo
resultado.
Las consecuencias de un acto depende de muchos factores tangenciales a
la acción original. Una acción correcta no necesariamente resulta, en
esta vida, en una consecuencia perceptiblemente favorable; y una acción
incorrecta no necesariamente resulta, en esta vida, en una consecuencia
perceptiblemente desfavorable.
La recompensa por una acción recta es mucho
más simple, bella y elegante de lo que puedas imaginar.
Cuando tienes acciones, actitudes e intenciones correctas, con
ecuanimidad, se refuerza el ciclo de Actitudes, Intenciones, Acciones
Correctas y la Ecuanimidad.
Parece una recompensa mucho más adecuada y magistral, porque es la
formula que permite que alguien pueda seguir en el camino de la
liberación.
La retribución para acciones no rectas es
también mucho más simple, bella y elegante de lo que puedas imaginar.
Hay un refuerzo de Acciones, Intenciones y Actitudes Incorrectas, y la
falta de Ecuanimidad.
Parece que esta retribución es también mucho más adecuada y salomónica,
porque es la formula que empuja a esta persona a seguir en el camino
hasta encontrar la verdadera salida de su camino de Ignorancia. |

Pero el efecto de un acto,
sea corporal, mental, o verbal,
no está determinado principalmente por la realización misma del acto,
ni por las actitudes a la base del acto, sino, y sobre todo, por su intención.
Son las intenciones de los actos los que producen un
efecto kármico.
Si existe una intención de realizar un acto, pero la intención no está
convertida en acción, sólo esta intención es suficiente para producir un
efecto kármico.
Para mantener rondas constantes de karma positivo, necesitas constancia
en el ciclo de reforzamiento con el proceso de Acciones Rectas,
Intenciones Rectas, Actitudes Rectas y Ecuanimidad.
Así hay crecimiento constante de Karma positivo. |
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Las formaciones
kármicas (la actividad volitiva, la intención) están condicionadas por
la Ignorancia.
La conciencia está condicionada por las formaciones kármicas.
La mente y el cuerpo están condicionados por la conciencia.
Los seis campos sensoriales están condicionados por la mente y el
cuerpo.
La impresión está condicionada por los seis campos sensoriales.
El sentimiento está condicionado por la impresión. |
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El deseo está
condicionado por el sentimiento.
El apego está condicionado por el deseo.
El devenir está condicionado por el apego.
El nacimiento está condicionado por el devenir.
La vejez, la aflicción y la muerte están condicionados por el
nacimiento.
La Ignorancia está condicionada por la vejez, la aflicción y la muerte. |
Los doce
miembros funcionan con causalidad mutua y condicionalidad mutua.
La ronda completa es la Rueda del Sufrimiento, llamada el Surgimiento
Condicionado.
¿Qué son la Causalidad mutua y la
Condicionalidad mutua?
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La causalidad mutua
es una cadena de causas y efectos.
Si un elemento de la
cadena se rompe, no hay causalidad.
Si una semilla no se
planta, no hay brote. Sin brote no hay hoja, etc.
La condicionalidad mutua necesita la presencia de cada uno de los seis
elementos (dhatu) para manifestarse:
Tierra (solidez),
Agua (Cohesión), Fuego (Nutrimiento), Viento (Aliento), Espacio, y
Tiempo.
Si uno de los
elementos es ausente, la semilla puede morir. |
La Ignorancia
es la Gran Oscuridad, la captación falsa, el no-conocimiento.
Cuando se habla de la producción de karma positivo, es el proceso que actúa para
disolver la Ignorancia.
La producción de karma negativo es el
proceso que incrementa la potencia de la Ignorancia.
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La conciencia
La mente y el cuerpo
Los seis campos sensoriales
La impresión
El sentimiento
El deseo (Trishna)
El apego (Upadana)
El devenir
El nacimiento
La vejez, la aflicción y la muerte
La Ignorancia (Avidya)
Las formaciones kármicas |
Para cortar la
cadena, el método de los Theravadin es disolver EL DESEO y EL APEGO.
Por tanto, la renuncia al deseo y al apego es la respuesta de los Theravadin.
El método del Mahayana para cortar la cadena es disolver LA IGNORANCIA.
Por tanto, el foco de todas las prácticas Mahayana es LA DUALIDAD.
Las formaciones kármicas están continuamente en cambio.
Este cambio es acumulado y reflejado en la Energía Sutil.
Conceptualmente es posible saber cuál es el estado kármico de una
persona en cualquier momento. El único lugar donde hay un sentido de la
existencia de karma (con gran imprecisión) está en la Conciencia.
Por eso se dice que el karma es como un río de la Conciencia.
Pero la energía sutil acumulada no es la misma cosa que la Conciencia.
Por culpa de esta confusión, hay muchos errores conceptuales sobre el karma.
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La consciencia
La mente y el cuerpo
Los seis campos sensoriales
La impresión
El sentimiento
El deseo
El apego
El devenir
El nacimiento
La vejez, la aflicción y la muerte
La Ignorancia
Las formaciones kármicas
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EL DEVENIR
es como la masa de pan antes de que se repose.
Está completamente hecha, pero necesita de la condicionalidad apropiada
para transformarse en el nacimiento.
Es como conocer la DUALIDAD sin haber captado
todavía la esencia de la Identidad.
EL NACIMIENTO
es el comienzo de la conciencia de sí mismo, la Identidad.
Es fugitivo porque con cada cambio en el Surgimiento Condicionado, hay un nuevo
nacimiento.
LA VEJEZ, LA
AFLICCIÓN Y LA MUERTE son las consecuencias naturales del nacimiento y
de la Identidad.
Con cada cambio en la cadena del Devenir y del
Nacimiento, hay un nuevo Devenir y Nacimiento. El Devenir de la nueva semilla de
la Identidad es la Muerte de la vieja. Por tanto, hay una constante
transformación de la Identidad en medio de la vida aparente.
Esto es la REENCARNACIÓN ORDINARIA
La REENCARNACIÓN ORDINARIA es un proceso
continuo en la vida de cada persona.
Es la acumulación gradual de la energía sutil en las formaciones kármicas.
Puede ser representada por una línea continua, interrumpida por la muerte.
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¿Qué pasa con esta energía en el momento
de la muerte?
En el momento de
la muerte, esta energía está liberada del cuerpo huésped (la conciencia
última) y tiene un nivel energético.
Si, en el momento de la muerte, la energía está en crecimiento y
presenta una protección sutil para la propia naturaleza, se considera
que posee una valencia positiva.
Si no es así, se considera que posee una valencia negativa.
Sin memoria propia, conciencia u otra característica de la conciencia
última, la energía puede encontrar otro huésped (una conciencia
primera). |
Esto es la REENCARNACIÓN EXTRAORDINARIA
Examina ahora la Estrofa 5 de las Nueve Estrofas de Kambala que presenta
recomendaciones para meditar en nueve temas.
5. La reencarnación es un espejismo.
“Se dice que la reencarnación surge por el poder
(energía) del Karma
y se caracteriza por los seis dominios:
Es como un espejismo”
Las formaciones kármicas (la actividad volitiva, la intención)
están condicionadas por la ignorancia.
La conciencia está condicionada por las formaciones kármicas.
La mente y el cuerpo están condicionados por la conciencia.
Los seis campos sensoriales están condicionados por la mente y el cuerpo.
La impresión (percepción) está condicionada por los seis campos sensoriales.
La única manera que puedes entender la REENCARNACIÓN ORDINARIA
y la REENCARNACIÓN EXTRAORDINARIA es por los seis sentidos
porque los seis sentidos (vista, sonido, gusto, tacto, olor y la mente)
son los únicos contactos entre el mundo interno y el mundo externo.
Por vía de los sentidos, hay
una percepción de la relación entre el externo, el interno y los cambios
percibidos, que permiten la noción del tiempo.
El cambio y el tiempo definen la vida de cada persona y también la
interrupción de la vida, que es la muerte.
Con contemplación en la vacuidad de los sentidos, se puede ver la muerte
como un espejismo y ver que el cambio del cuerpo y mente, en cada
momento de esta vida, no es diferente del cambio de un cuerpo a otro
cuerpo después de la muerte. |
Así se puede ver la reencarnación ORDINARIA en la EXTRAORDINARIA,
y la EXTRAORDINARIA en la ORDINARIA, y ver que no hay diferencia.
En el momento del cambio en la REENCARNACIÓN ORDINARIA,
después del Devenir, no existe ningún rastro del viejo ciclo.
Todo desaparece, y lo único que sigue es la acumulación de energía, en un
microsegundo,
cuando se transmite, con su valencia,
a la nueva ronda del
Surgimiento Condicional en este cuerpo.
En el momento del cambio en la REENCARNACIÓN EXTRAORDINARIA,
después del Devenir, no existe ningún rastro del viejo ciclo.
Todo desaparece, y lo único que sigue es la acumulación de energía, en un
microsegundo,
cuando está transmitida, con su valencia,
a la nueva Conciencia del nuevo cuerpo.
Por tanto, la muerte es solo un punto en
la perpetuación de la energía de las Formaciones Kármicas, artificialmente
marcado y notado por nuestro concepto de la muerte y el cambio de huésped.
Es sólo nuestro egoísmo dual que crea una posesión individual del espacio y del
tiempo entre el nacimiento y la muerte.
Nuestro egoísmo es la base del sufrimiento en las conceptualizaciones de la
muerte y la falsa jubilación en el aparente nacimiento.
Sería más apropiado expresar un gran jubilo por el proceso de la muerte que
permita la posibilidad de ayudar a todos los seres sintientes.
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