Es posible que alguna vez os hayáis preguntado cuando empieza la
Historia. Para resolver esta difícil cuestión habría que entender
primero cuáles son los conceptos básicos que definen el cambio de la
Prehistoria neolítica a la Historia. De una manera sencilla se puede
decir que los elementos esenciales para esta transición son la
creación de núcleos urbanos y la aparición de la escritura como
método de comunicación. Así hubo un primer pueblo que destacó sobre
las demás culturas de su época, esta fue la Civilización de Sumer,
cuna de la Historia.
ORÍGENES Y ANTECEDENTES
Como ya os he comentado en otros artículos, nada surge
espontáneamente. Para comprender porqué los sumerios llegaron a un
alto nivel de civilización hay que tener en cuenta dos factores:
Factores geográficos: Los territorios en los que estaban asentados
eran los comprendidos entre los ríos Tigris y Eúfrates, el actual
sur de Irak. Esta es la zona meridional de lo que también se conoce
como Mesopotamia (entre dos ríos), o Creciente Fértil ( por su forma
de media luna y aptitudes para los cultivos). La existencia del agua
fue primordial para la aparición de la agricultura, la utilización
del adobe como material de construcción y también como medio de
transporte de mercancías a través de ríos y canales. Sin embargo
esta zona carece totalmente de materias primas ( piedra, metales y
madera), lo que provocó su búsqueda en otros lugares como Anatolia ,
Siria, el Cáucaso, Líbano y Montes Zagros, de esta necesidad nació
el comercio.
Factores sociales: Los excedentes agrarios provocan la
especialización de los individuos, ya no es necesario que cada uno
cultive ni recolecte su alimento, aparece el intercambio y la
artesanía. El mejor lugar para intercambiar sin duda era en la
Ciudad, que se van creando según van aumentando la necesidad de
nuevos productos. La Ciudad además es refugio de ataques. Estos
cambios provocan una complejidad social tal, que hacen su aparición
diferentes clases sociales, según su riqueza y función. Aparecen
grandes señores y sacerdotes que pronto acaparan el poder.
Con estos factores nos encontramos unas primeras culturas preurbanas
hacia el 7.000 a.C., que ya tenían artesanía y cerámica. El origen
étnico de los sumerios es verdaderamente intrigante pues no
corresponde con las tribus semitas que poblaban esas tierras. Las
explicaciones más creíbles nos indican que seguramente fueran una
evolución de las poblaciones autóctonas, otras teorías hablan que
llegaron de la zona del mar Caspio y otros de la India.
La cultura llamada del Obeid (hacia el 4.500 ), se desarrolló en lo
que se podría llamar primer asentamiento urbano, Eridu, la cual se
sabe por restos arqueológicos que tenía gobernante y templos, así
como una gran cerámica, también construyeron canales.
Más tarde apareció la cultura de la ciudad de Uruk, auténtico
precedente de la civilización sumeria. A Uruk se la puede considerar
como la primera ciudad-estado ( 3.500-3.000), además es en donde se
han encontrado los restos de escritura más antiguos, sin duda como
respuesta a la complejidad de la organización urbana, estos primeros
escritos están relacionados con la organización de los almacenes de
los templos.
Así pues nos encontramos hacia al año 3.000 con el principio de una
nueva cultura que sobrepasará a las anteriores y que ante esta nueva
organización social pasará a llamarse Civilización.
SUMERIA
La cultura de Uruk fue imponiéndose poco a poco, sin embargo no
llegó a crearse un gran reino sino que era un país formado por
varias ciudades-estado. Toda ciudad tenía un Zigurat (pirámide
escalonada para observar los astros y hogar del Dios de la ciudad),
un Palacio del rey, un Templo y asentamientos agrícolas en las
afueras. Su historia se divide en tres periodos principales:
Periodo Predinástico (2.900-2300)
En esta primera época destaca la violencia con la que luchaban entre
ellas, aunque nunca llegaban a destruirse del todo. Las ciudades más
importantes de las que tenemos constancia arqueológica fueron Uruk,
Ur, Kish, Nippur, Umma y Lagash. De entre ellas destacaba Kish como
centro espiritual sumerio pues según su religión fue esa ciudad a
donde llegó el primer rey después del diluvio, este trono era muy
deseado y quien lo poseía solía ser árbitro de los conflictos entre
ciudades.
De la ciudad que más datos tenemos en esta época es de Lagash,
gracias a la gran cantidad de escritura y restos arqueológicos
encontrados, aunque no era la más importante. Estaba situada en la
ribera del Eúfrates y al igual que todas las ciudades tenía muchos
poblados agrícolas en su territorio. Una de las principales
características de este estado-ciudad eran las guerras continuas con
su vecina Umma, de cuyos enfrentamientos tenemos gran cantidad de
datos escritos. Así sabemos como el gobernante Eanatum conquistó
Umma, sometiéndola a tributo y quitándola amplios territorios. Con
esta victoria fue proclamado Ensi (señor) de Umma y Lugal (rey) de
Kish. También envió expediciones militares y comerciales al norte e
Irán.
Años más tarde llegaron los enfrentamientos internos entre el
Palacio y el Templo, es decir el poder del príncipe contra el de los
sacerdotes, por la hegemonía económica dentro de la ciudad. Al
continuar las guerras contra Umma la ciudad sufrió una alta
degradación al aumentar la presión social de las clases
privilegiadas sobre las humildes, para mantener el interminable
conflicto. Al final la situación se hizo insostenible, hasta que un
nuevo príncipe-gobernante, Urukagina, realizó una serie de reformas
que aliviaron económicamente a la población menos favorecida, además
instauró una serie de leyes que les protegían de los abusos. Es de
destacar la preferencia del pago de multas, frente al difundido “ojo
por ojo”, de los condenados, además quitó gran poder a los
sacerdotes del templo.
Sin embargo hacia el 2.300 la ciudad de Umma se había recuperado, un
príncipe llamado Zagasi, consigue conquistar Lagash, a la que
destruyó tras cientos de años de guerras. No sólo conquistó a su
eterna rival, sino que tomó las ciudades de Ur, Kish, y Uruk,
llegando su expansión hasta la región Sirio-Palestina, lo que le
valió el título de Lugal-zagesi. A pesar de haber creado una especie
de reino, el tiempo de los sumerios iba a cambiar radicalmente por
la aparición de un nuevo factor exterior....los acadios.
Zona geográfica original de los sumerios.
El Imperio de Akkad.(2.300-2.200)
El norte de Sumeria estaba poblado desde hacía miles de años por
poblaciones semitas. Éstas fueron absorbidas culturalmente, en
parte, por los sumerios en un proceso lento de mestizaje. Los
semitas se fueron instalando poco a poco en las ciudades del norte (
en la región de Babilonia), sobre todo en Kish, hasta que apareció
un hombre de origen humilde, llamado Sargón, que se hizo con el
poder en la ciudad sobre el año 2.300, ante la debilidad de los
sumerios por sus guerras internas. Pronto Sargón de Akkad, nombre de
la ciudad que eligió como capital, fue conquistando toda Mesopotamia,
creando un Imperio desde el Mar Arábigo hasta las costas del
Mediterráneo, pasando por Siria y Asia Menor, una extensión jamás
conquistada por nadie anteriormente y por lo que Sargón es
considerado el primer emperador de la historia, de hecho se proclamó
como “Rey de las Cuatro Zonas”, es decir de todo el mundo conocido
por ellos.
Esta nueva entidad política necesitaba una nueva organización, se
dividió el Imperio en provincias con gobernadores, además se creó
una especie de servicio de correos para una mejor administración y
control de las provincias. Estas conquistas fueron posibles gracias
a la creación de un ejército regular y la aplicación de nuevas
tácticas militares. También se utilizó el ejército para campañas
militares con objetivos económicos y comerciales, como sabemos las
materias primas escaseaban por esta región. En estos años la cultura
sumerio-acadia se fue fundiendo en una sola, aunque los sumerios
nunca aceptaron ser sometidos por sus vecinos del norte.
Máscara que se cree que representa a Sargón.
Hacia el 2.150 la presión de una nueva oleada de pueblos nómadas,
los Gutis, procedentes del Kurdistán, y los intentos de
independencia de las ciudades sumerias del sur, hizo sucumbir el
imperio heredado de Sargón.
Época Neosumeria o Ur III (2.200-1.800)
La caída del Imperio fue rápidamente aprovechado por las ciudades
sumerias para volver a ser ciudades-estado. Hacia el 2.100 un
Gobernador de Ur, en esos momentos bajo control de Uruk, consigue
expulsar a los gutis de Babilonia y el norte de Sumeria. Después de
este éxito se subleva del rey de Uruk y termina conquistando toda
Mesopotamia, proclamándose rey de Summer y Akkad. Su nombre era
Urnamu, con él empieza una dinastía hereditaria llamada “tercera
dinastía de Ur”, o simplemente “Ur III”. En su reinado se dividió el
territorio en provincias, creando un estado central que superó al
imperio acadio, aún así a las antiguas ciudades-estado se las
concedió una amplia autonomía. Por primera vez la administración se
dividió en poder civil ( encabezado por el Ensi) y poder militar (Shagin),
el cual se hacía con el poder en épocas de guerra. Además Urnamu es
conocido por haber creado el primer “código de leyes” escrito que se
conoce (se conserva a trozos).
Representación de un Lugal sumerio.
Con esta dinastía la cultura sumeria vive un renacimiento
extraordinario que superó ampliamente a épocas anteriores. Estos
reyes se caracterizaron por su diplomacia y habilidad política, el
hijo de Urnamu, Shulgi, consiguió una gran estabilidad y época de
paz próspera que se tradujo en una gran cantidad de obras públicas,
sobre todo canales, y un magnífico aparato burocrático. La
administración se profesionalizó, llegando incluso a ser puestos
hereditarios. Las únicas incursiones militares se realizaron para el
mantenimiento de las rutas comerciales que les abastecían de
materias primas, las cuales estaban controladas por el estado. El
rey sumerio de esta época era más parecido a los acadios que a los
antiguos príncipes de la época predinástica, es decir, un gran poder
central que llegó casi a la divinización del monarca.
En el plano cultural la civilización sumeria conoció su “siglo de
oro”en las letras y las artes. Los escribas ya no sólo escriben
historiales de almacenes, aparecen los poetas y los eruditos.
Destacan las historias épicas como la vida de “Gilgamesh”, auténtico
precedente del prototipo de héroe.
Sin embargo, hacia el 2.100 el imperio tenía los días contados,
algunas ciudades de la periferia se independizan (Isín y Larsa),
además la exhaustiva presión económica sobre los agricultores creó
un gran malestar en la población. Con este panorama un reino vecino,
sometido por los sumerios, Elam, consiguen aprovechar la debilidad
de Ur para conquistarla junto con la mayor parte de su imperio. Pero
el desencadenante definitivo de la desaparición de los sumerios fue
una nueva incursión de pobladores de origen semita, los amorreos,
que poco a poco se fueron apoderando de las tierras de Mesopotamia.
Sólo Isín y Larsa consiguieron mantenerse hasta que un rey amorrita
de Babilonia, llamado Hammurabi (famoso posteriormente por su código
de leyes), las conquistó hacia el año 1750.
Con ellas desapareció para siempre el mundo de los sumerios, sin
embargo su influencia fue tal que los pueblos, reinos e imperios
posteriores que se asentaron en sus territorios terminaron adoptando
la mayor parte de su cultura, destacando sobre todo la escritura.
LA CULTURA SUMERIA
Las razones por las que la cultura sumeria sobrevivió a su pueblo
habría que buscarlas en la excepcionalidad de esta cultura, los
sumerios fueron el modelo a seguir por los imperios que le
siguieron, sobre todo por los babilonios y asirios, eran
considerados como la madre de su cultura, incluyendo a la lengua
sumerio-acadia, que se conservó como lengua sagrada. Fueron para
Mesopotamia como los griegos y romanos para los europeos. También
son patentes la influencia que tuvo para los judíos, reflejado en la
Biblia existen las conocidas referencias al Edén, el Diluvio
Universal, la torre de Babel y la confusión de lenguas, etc.. todas
ellas circunstancias que se referían a lo que fue el mundo de
Sumeria, el origen del mundo no es el dios judío, son los sumerios.
Veamos sus características más importantes.
Sociedad y religión.
La sociedad sumeria estaba condicionada en gran parte por su
concepción religiosa del mundo. Las grandes catástrofes naturales
que sufrían de vez en cuando (sequías e inundaciones), les hizo ver
que no eran el centro del universo. El hombre estaba hecho para
servir a los dioses, para que fueran benévolos con ellos. Con esta
mentalidad es fácil entender el poder que tenía la clase sacerdotal,
los almacenes del templo solían ser los más ricos por donaciones o
por la cosecha de sus propias tierras, las cuales se consideraban
tierra de los dioses. El templo y el clero era una unidad económica
independiente que organizaba su propio comercio, tierras y escribas.
El poder civil estaba en manos del príncipe, los cuales nunca
llegaron a ser divinizados hasta la época de Ur III. Eran sin
embargo el juez supremo y jefe militar de su territorio. De él se
esperaba protección y construcciones públicas en beneficio de la
ciudad. El Palacio en el que vivía era un centro económico y
administrativo, desde el cual se gobernaba al estado-ciudad.
La administración estaba dirigida por un ministro del príncipe, el
cual organizaba y distribuía los impuestos, organizaba expediciones
militares y controlaba los almacenes y a los escribas, los únicos
que sabían escribir.
La mayor parte de la población de la ciudad se dedicaba a la
agricultura, también había comerciantes y artesanos. La esclavitud
no estaba muy extendida aunque existía, eran sobre todo prisioneros
de guerra o cautivos por deudas sin pagar.
Los sumerios fueron grandes constructores, sin embargo la poca
utilización de la piedra (no había canteras) y el uso común del
adobe ha provocado que no nos haya llegado ninguna gran obra en
buenas condiciones. El edificio principal fue el Templo y el Zigurat,
morada del dios de la ciudad y desde donde se observaban los astros.
La cosmología sumeria era muy complicada y dedicada a la
interpretación de los deseos de los dioses, para ellos el universo
era un caos.
Casa típica de los sumerios
El hecho de construir con barro hizo que nunca se llegara a utilizar
la columna de piedra, con esto al tener que aumentar o cambiar algo
de un edificio lo que hacían era tirarlo y hacerlo de nuevo. Así se
construía sobre los restos de lo anterior, al cabo de los siglos la
tierra se fue amontonando y dio al paisaje llano de la zona una
característica común, los “Tell”, es decir, montañas de tierra que
fueron antiguas ciudades.
Lo que si nos ha llegado en abundancia han sido la orfebrería y los
relieves en piedra. Gracias a estos elementos conocemos la mayor
parte de la vida de los sumerios. Las estatuillas de ofrendas eran
muy comunes y representaban a las personas rezando. Los sellos y
relieves en piedra nos han conservado el tipo de vida que hacían,
desde el trabajo en el campo o la ciudad hasta las guerras.
Sacerdote orando y proceso de fabricación de la cerveza.
La escritura
El legado de los sumerios es importante en muchos aspectos pero el
más destacado sin duda fue el de la escritura.
La lengua sumeria no tuvo parentesco con ninguna otra de su época,
no ha habido ningún vocabulario en el mundo que se le pareciera. Era
una lengua de tipo aglutinante (como el turco o finlandés), es
decir, una palabra consta de una raíz que expresa un concepto y una
partícula anexa que le da el significado. También se formaban
palabras con dos raíces, lu=hombre, gal=grande, lugal=hombre
grande=rey.
La escritura propiamente dicha apareció sobre el 3.500 a.C. en Uruk,
al ser una zona de mucho barro pronto se dieron cuenta que la mejor
forma para escribir era en tablillas de este material, que luego se
cocían para endurecerlo. En un primer momento era una escritura
pictográfica, es decir, se intentaba reproducir lo más fielmente
posible la imagen de la cosa o acción que se pretendía expresar.
Para los casos que podían ser confusos se les añadía otra imagen
anexa, con el tiempo esa imagen con su signo auxiliar se asoció
solamente a su valor fonético, apareciendo las palabras en sí.
Pictograma
El siguiente cambio en la escritura pictográfica fue debido al uso
de las tablillas de barro para escribir. Al principio se escribía
con una pequeña caña de forma corrida, con líneas rectas y curvas.
Sin embargo pronto se dieron cuenta que en barro era más fácil
escribir presionando una pequeña cuña, que hacía una incisión. De
aquí viene el nombre que recibe este tipo de escritura: cuneiforme.
Ahora sólo se podían reproducir líneas rectas, que si bien
intentaban seguir reproduciendo al objeto o verbo, adquirieron una
forma peculiar que con la evolución del tiempo las transformó en
palabras que ya no se parecían pictóricamente a la palabra original.
Una característica curiosa de esta lengua eran los dialectos,
utilizados según la categoría social del hablante.
Ejemplo de escritura cuneiforme
El éxito de poder comunicarse de forma duradera y segura no sólo se
utilizó para la administración y el comercio, aunque esta ha sido el
90 % del material escrito encontrado. Hacia el 2.700 ya se escribía
rica literatura, que aunque era bastante monótona tenía una temática
variada. De hecho los motivos literarios del Diluvio como castigo a
los hombres, la búsqueda de la fama por el héroe Gilgamesh, el
infierno, las fábulas, los proverbios, etc... aparecieron a la
sombra de esta civilización.
Tabla original de barro escrita en cuneiforme.
Con los sumerios apareció lo que llamamos Civilización, con ellos
aparecieron los rasgos tanto positivos como negativos de nuestra
especie en sociedad. Cerca del año 3.000 también aparecieron otras
civilizaciones renombradas como la egipcia, la china o la cultura
del Indo, sin embargo en Mesopotamia se dieron las circunstancias
para que este pueblo fuera el primero en convertirse en el verdadero
“pueblo elegido”.
http://www.silo.net/UniversalRootMyths-es.php

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