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El antimito de Amenofis IV |
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Hubo un faraón bondadoso y sabio que entendió el origen de Ptah y la mudanza de sus nombres. El restableció el principio cuando vio que los hombres oprimían a los hombres haciendo creer que eran la voz de los dioses. Una mañana vio cómo un vasallo era juzgado en el templo por no pagar tributo a los sacerdotes, por no pagar para los dioses. Entonces salió de Tebas hacia On(24) y allí preguntó a los teólogos más sabios cuál era la verdadera justicia. Esta fue la respuesta: " Amenofis, bueno es tu hígado y las intenciones que de él parten y la verdad más bondadosa traerá mal para ti y para nuestro pueblo. Como hombre serás el más justo. Como rey serás la perdición... pero tu ejemplo no será olvidado y muchos siglos después de ti se reconocerá lo que hoy (pronto), se verá como locura". Vuelto a Tebas miró a su mujer como quien escudriña el amanecer, vio su hermosura y para ella y su pueblo cantó un bello himno. Nefertiti lloró por la piedad del poeta y supo de su gloria y su trágico futuro. Ella con voz entrecortada lo aclamó como verdadero hijo del Sol. "Akenatón!", dijo, y luego calló. En ese momento jugaron su destino aceptando lo justo pero imposible. Así fue la rebelión de Akenaton y el breve respiro de los hijos del Nilo, cuando un mundo con peso de milenios se tambaleó un instante. Así se desquició el poder de aquellos que hacían hablar a los dioses sus propias intenciones. Amenofis lanzó la lucha contra los funcionarios y sacerdotes que dominaban el imperio. Los señores del Alto Nilo se aliaron con los sectores acosados. El pueblo comenzó a ocupar posiciones antes vedadas y fue rescatando para sí el poder enajenado. Se abrieron los graneros y se distribuyeron bienes. Pero los enemigos del nuevo mundo alzaron las armas e hicieron al fantasma del hambre mostrar su rostro. Muerto Akenatón, todos sus hechos fueron aventados y se quiso borrar su memoria para siempre. Sin embargo, Atón conservó su palabra. Este fue el poema que comenzó el incendio...(25) Toda la tierra se entrega al trabajo...porque cada camino se abre cuando tú surges. Tú que procuras el germen fecundo para las mujeres, tú que haces la simiente en los hombres, tú que haces vivir al hijo en el seno de la madre, que lo calmas para que no llore, tú nutres lo que hay en el seno, das el aire para hacer vivir todo lo que creaste. Cuando rompe el seno el día del nacimiento, tú le abres la boca para que hable, lo provees en sus necesidades. Cuando el pollo está en el huevo, tú le das aire para que viva. Tú lo ayudas para que rompa el huevo, y salga y píe y camine sobre sus pata apenas ha nacido. Cuántas son tus obras! Tu rostro es desconocido oh dios único!, fuera del cual ninguno existe. Tú has creado la tierra a tu deseo cuando estabas solo; con los hombres, las bestias y cada animal selvático, y todo lo que es sobre la tierra y camina sobre sus pies, y todo lo que es en el cielo y vuela con sus alas. Y los países extranjeros, Siris, Nubia y la tierra de Egipto; tú has colocado a cada hombre en su lugar, has proveído a sus necesidades; cada uno con su pan, y es contada la duración de su vida. Sus lenguas son diferentes en palabras, y también sus caracteres y sus pieles; has diferenciado los pueblos extranjeros. Y has hecho un Nilo en el Duat y lo llevas donde quieres para dar vida a la gente, así como tú la has creado. Tú, señor de todos ellos, tú te afanas por ellos, oh, Atón del día! grande de dignidad! Y todos los países extranjeros y lejanos, haces tú que también ellos vivan; has puesto un Nilo en el cielo que desciende para ellos y que hace olas sobre los montes como un mar y baña sus campos y sus comarcas. Qué perfectos son tus consejos! Oh, señor de la eternidad! El Nilo del cielo es tu don para los extranjeros y para todos los animales del desierto que caminan sobre sus pies. Pero el Nilo viene del Duat para Egipto. Y tus rayos nutren todas las plantas; cuando tú esplendes ellas viven y crecen por ti. Tú haces las estaciones para que se desarrolle todo lo creado; el invierno para refrescarlo, el verano porque te gusta. Tú has hecho el cielo lejano para esplender en él y para ver todo, tú, único, que resplandeces en tu forma de Atón vivo, surgido y luminoso, lejano y vecino. Tú te haces millones de formas, tú, único; ciudades, pueblos, campos, caminos, ríos, cada ojo te ve delante de sí y tú eres Atón del día. Cuando te marchas y cada ojo por ti creado duerme su mirada para no verte solo, y no se ve más aquello que has creado, tú estás todavía en mi corazón... La tierra está en tu mano como tú la has creado. Si tú resplandeces ella vive, si te ocultas ella muere. Tú eres la duración misma de la vida, y se vive de ti!
23.- Nos ha parecido de importancia anotar la historia de Akenatón bajo un subtítulo que hace referencia al "antimito". En verdad se trata de otro mito raíz: el del dios único que como sistema de pensamiento entra en fuerte colisión con panteones superpoblados. Si bien ya en Mesopotamia se vieron algunos planteamientos monoteístas es en Egipto y con Akenatón ( de 1364 a 1347 A.C.) donde esa forma religiosa adquiere vigor. La reforma de Akenatón dura tanto como su reinado. Según Belz, las castas sacerdotales que concedieron al clero de Amon de Tebas una primacía honorífica se entendían a menudo como el tesoro y la salvaguardia de las tradiciones nacionales. Su exitosa resistencia a las reformas de Akenatón tuvo no sólo un carácter religioso sino también nacional. Después de que ellos hicieron anular las reformas de este soberano hereje, su influencia y fuerza se volvieron más fuertes que nunca. "Los templos se convirtieron en la mayor potencia económica del país. Los reyes de la vigésima dinastía eran marionetas en las manos de los sumos sacerdotes tebanos cuya función era, de antaño, hereditaria" (Tókarev) . Opuestamente a lo que ocurrió con el cristianismo y el Islam que progresaron en alianza con las nuevas fuerzas políticas, la religión egipcia regresó hacia formas autóctonas. De haber progresado la reforma política y religiosa de Akenatón probablemente hubiera surgido una religión universal con bastante anterioridad a las hoy conocidas. De todas maneras, aunque se borraron oficialmente los rastros de la herejía su influencia trascendió el Egipto. 24.- Heliópolis. 25.- Las traducciones del Himno a Atón son numerosas. Por nuestra parte hemos apelado a fragmentar la traslación de Estela Dos Santos basada, a su vez, en la Storia delle leterattura Antica egiziana, de Donadoni.
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