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El Tao es un recipiente hueco, difícil de colmar.
Lo usas y nunca se llena. Tan profundo e insondable es que parece
anterior a todas las cosas...No se sabe de quién es hijo. Parece
anterior a los dioses.(2)
Treinta rayos convergen hacia el centro de una rueda, pero es el
vacío del centro el que hace útil a la rueda.(3) Con arcilla se
moldea un recipiente, pero es el espacio que no contiene arcilla el
que usamos como recipiente. Abrimos puertas y ventanas en una casa,
pero es por sus espacios vacíos que podemos utilizarla. Así, de la
existencia provienen las cosas y de la no existencia su utilidad.
Todo era vacío y Pangu dormía en el interior de eso que estaba
unido, de eso que fue llamado "infinita profundidad".(4) Entonces
despertó. De inmediato rompió con su hacha, el huevo que lo
encerraba. En miríadas de pedazos aquello se separó velozmente. Los
trozos más livianos y los más pesados fueron en diferente
direcciones. Para evitar que nuevamente se juntaran, Pangu se colocó
en el centro vacío solidificando el cielo y la tierra. El fue como
una columna que dio equilibrio a la creación. Luego descansó y se
fue durmiendo nuevamente hasta que su cuerpo dio lugar a numerosos
seres.(5) De un ojo salió el sol y del otro la luna. Con su sangre
se formaron los ríos y los lagos. Los animales salieron de su piel.
El pelo se tornó en hierbas y sus huesos en minerales.
En esos primeros tiempos vivían en la tierra dioses, gigantes y
monstruos. La diosa madre Nüwa, era en su mitad superior muy hermosa
y en su mitad inferior se asemejaba a un dragón. Recorría y visitaba
todos los lugares pero finalmente descubrió que faltaban seres más
perfectos e inteligentes que los gigantes. Entonces fue hasta el Río
Amarillo y moldeó con arcilla a los primitivos seres humanos. Los
hizo parecidos a ella pero en lugar de cola de dragón les puso
piernas para que caminaran erguidos. Viéndolos graciosos, decidió
hacer muchos. Para ello tomó un junco y fue lanzando gotas de limo
que al caer sobre la tierra se convirtieron en mujeres y hombres. De
este modo, cuando ellos empezaron a reproducirse por sí mismos, la
madre celestial se dedicó a crear otros seres.
Fushi, compañero de la diosa, vio que los hombres aprendían y
entonces se ocupó en enseñarles a hacer fuego frotando maderas.
Luego les dio cuerdas y les indicó cómo protegerse del hambre y de
la intemperie. Finalmente, les otorgó el arte de los hexagramas al
que llamó I Ching. Este fue con el tiempo conocido como el Libro de
las Transformaciones y de la adivinación.
Llegó el día en que los inmortales discutieron y, entrando en
guerra, pusieron en peligro al Universo. Diluvios y catástrofes
asolaron la tierra. Hasta que, por último, el dios del fuego
prevaleció sobre las aguas. Todavía los gigantes quisieron disputar
el poder a los eternos, pero los dioses en indecible cólera cortaron
sus cabezas, haciéndolas rodar hasta el fondo de los obscuros
abismos.
1.- La doctrina del Tao es muy
anterior a Lao Tse y Confucio (ambos vivieron en el s. VI a. C.) .
Existen rudimentos de estas ideas en el origen de la cultura Hoang
Ho. Por otra parte, en el I Ching o Libro de las Transformaciones
(posiblemente anterior al siglo X a.C), se recoge aquellos elementos
que luego serán un antecedente importante en la elaboración del
Confucianismo y el Tao Te. Se deba el I Ching al legendario Fu Jtsi
o a Vem, antecesor de la dinastía Chou, o a una sucesión de autores
y correctores, lo cierto es que su influencia ha sido grande en la
formación de numerosas escuelas de pensamiento, dando lugar también
a una serie de técnicas adivinatorias y otras supersticiones que
llegan hasta nuestros días.
2.- Tao Te Ching, Lao Tse. C. IV. Andrómeda, Buenos Aires, 1976
(traducción de J. Fernández. O) .
3.- Ibid. C. XI. En la
traducción que hace Lin Yutang del chino al inglés (y de ahí se
vuelca al castellano por obra de A. Whitelow), se lee: "Treinta
costillas se unen circundando la nave; de su no existencia surge la
utilidad de la rueda..."(?) . Sabiduría China. pág. 35. Nueva,
Buenos Aires, 1945.
4.- "Profundidad, es una
interpretación de la palabra china hsuan que significa lo
'infinitamente pequeño del Universo no descubierto por el hombre'
(literalmente 'una cosa pequeña cubierta por un hombre') . La
'infinita profundidad', en chino literalmente significa 'la
profundidad de la profundidad' o 'la infinita pequeñez de la
infinita pequeñez' ".(Tao Te Ching, llamada 4 del traductor al
capítulo 1) .
5.- En esta versión libre, la
vuelta al sueño quiere significar la contracción o el enfriamiento
de todas las cosas luego de la primera expansión. El gran torbellino
sigue ampliándose, según el taoísmo, pero en cada cosa comienza la
contracción que equilibra a la oleada universal.
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