|
DOCTRINA
FILOSÓFICA DE MAHAVIRA
Puesto que el Tirthankara Majavira era el Tirthankara
número 24, en la sucesión ininterrumpida de Tirthankaras de la
Tradición Jaina, que había comenzado el primer Tirthankara
Rishabhadeva, predicó las doctrinas que ya habían sido explicadas
por sus 23 precursores.
Parshvanatha, el Tirthankara número 23, vivió 250 años antes del
Tirthankara Majavira, y durante su vida, Parshvanatha propagó las
doctrinas básicas del Jainismo, para beneficio espiritual de la
humanidad.
Pero después de Parshvanatha las condiciones de vida cambiaron
considerablemente. Muchas personas habían adoptado creencias y
prácticas que eran opuestas a la Religión Jaina.
Por lo tanto, había una necesidad urgente para atraer a las masas a
las auténticas enseñanzas de los Tirthankaras Jainas.
Majavira predicó un retorno a los principios históricos del
Jainismo.
El Tirthanhara Majavira continuó su viaje de predicación por 30
años.
En esta misión de propagación de sus doctrinas, y de la conversión
de la gente al estilo de vida jaina, Majavira, con su voz divina,
energías de orador, sublime personalidad, y la sinceridad de
propósito, influyó en mucha gente.
Así, las doctrinas predicaron por el Tirthankara Majavira eran
esencialmente auténticas doctrinas jainas.
El principio básico de las doctrinas filosóficas de Majavira, es que
la realidad se encuentra sometida al cambio.
Las sustancias con sus características básicas son permanentes,
mientras que las características accidentales aparecen y
desaparecen.
De esta manera, el cambio y la permanencia son dos hechos de la
realidad.
Por ejemplo, el alma es eterna, pero el cuerpo cambia
constantemente.
El oro, por ejemplo, con su color y densidad es algo que es
permanente, pero sus formas cambian.
Además, las doctrinas filosóficas afirman que las sustancias son
verdaderas, porque se caracterizan por su existencia.
Las sustancias pueden ser divididas en dos categorías importantes:
1 Jiva, es decir, alma.
El alma es eterna.
Todos los seres vivos tienen alma.
2 Ajiva, es decir, materia.
El alma es esencialmente una unidad. El mundo entero está lleno de
almas. Las almas son sustancias eternas.
Se puede definir como una clase de energía.
Hay dos clases de almas, las mundanas, que están sometidas a la
esclavitus o servidumbre espiritual, y las almas liberadas que son
libres.
Las almas mundanas están sometidas al ciclo de nacimientos y
muertes.
Las almas liberadas son las han alcanzado el nirvana o liberación
espiritual.
Tales almas liberadas habitan en el estado de perfección en la cima
del universo. No intevienen en asuntos mundanos.
Estas almas también logran pureza absoluta, y en sus condiciones
puras poseen cuatro cualidades conocidas como Ananta-Chatushtaya:
Opinión infinita.
Conocimiento infinito.
Energía infinita.
Alegría infinita.
Así, la diferencia más significativa entre las almas mundanas y las
almas liberadas consiste en el hecho que las mundanas se impregnan
con materia conocida como karma, y las liberadas son absolutamente
puras y libres de materiales.
Las almas mundanas se dividen en dos clases:
(l) Sthavaras, las almas inmóviles, es decir, que tienen solamente
el sentido del tacto;
y (2) Trasas, es decir las móviles, es decir, que tienen más de un
órgano de sentido.
Las primeras se asocian a la tierra, al agua, al fuego, al viento y
a las plantas, y las últimas se diferencian entre sí mismas según el
número de órganos.
(b) Ajiva Drayas: Las sustancias que no viven.
Se clasifiacan en :
(i) de Pudgala, es decir materia,
(ii) de Dharma, es decir de movimiento,
(iii) de Adharma, es decir, el resto,
(i) de Akasha, es decir, espacio
y de Kala, es decir, tiempo.
Todas se caracterizan por su existencia, y se componen de unidades
de partículas.
Tienen funciones y formas variadas; los principios del movimiento y
del resto facilitan todos los movimientos y estados estáticos en
este universo físico; todas estas sustancias se acomodan en el
espacio.
Es el principio del tiempo que produce la continuidad o el cambio.
Las doctrinas del Jainismo explican que jiva y ajiva, que son las
sustancias que viven y no que viven, son existentes, no fueron
creadas en un momento determinado.
Las sustancias son eternas, pero atraviesan cambios.
Por lo tanto, las doctrinas del Jainismo no admiten a ningún creador
inteligente, al que se le pueda atribuir la creación de este
universo. Además, las doctrinas de Jainismo indican no solamente que
el universo entero se puede dividir en el jivas y ajivas, es decir
sustancias que vivven y sustancias que no viven, sino también
explican la naturaleza y la interacción de estos dos elementos.
Se sostiene la idea de que hay un ciclo de nacimientos y muertes, y
que puede ser evitado logrando la liberación espiritual.
Un análisis de esta idea demuestra que implica las siete cuestiones
siguientes:
(i) que hay algo llamado vida;
(ii) que hay algo llamado materia no vida;
(iii) que los dos están en contacto mutuo;
(iv) que el contacto conduce a la producción de algunas energías;
(v) que el proceso del contacto podría ser detenido;
(vi) que las energías existentes podrían también ser agotadas;
y (vii) que la salvación podría ser alcanzada.
Estos siete principios se llaman los siete tattvas o realidades en
la filosofía jaina.
Tienen las siguientes consecuencias:
(i) Jiva, es decir, sustancia que vive.
(ii) Ajiva, es decir, materia o sustancia que no vive,
(iii) Ashrava, es decir, la afluencia de la materia kármica en el
alma,
(iv) Bandha, es decir, esclacitud o servidumbre del alma por causa
de la materia kármica,
(v) Samvara, es decir, detención de Ashrava,
(vi) Nirjara, es decir, el retiro gradual de la materia kármica,
y (vii) Moksha, es decir, el logro de la libertad perfecta.
Jiva y Ajiva: Los siete tattvas.
Estas dos sustancias, el alma y la materia, interactúan mutuamente.
El yoga es la actividad de la mente, del discurso y del cuerpo.
Así, el yoga es el canal de Ashrava. La materia física que se
acumula en el alma no se puede percibir por los sentidos, pues es
muy fina.
Cuando la materia se incorpora el alma, ambas consiguen
imperceptiblemente mezclarse una con la otra.
Bandha o esclavitud espiritual es la servidumbre del alma mientras
que se asocia con las pasiones.
La unión del alma y la materia no implica una aniquilación completa
de sus características naturales, sino solamente una suspensión de
sus funciones, que varía según la calidad y la cantidad del material
absorbido.
Las causas de Bandha son cinco:
(a) Mithyadarshana, es decir, creencia o fe incorrecta,
(b) Avirati, es decir, falta de votos o no renuncia,
(c) Pramada, es decir, descuido.
(c) Kashaya, es decir, pasiones,
y (d) Yoga, es decir vibraciones en el alma a través de la mente,
del discurso y del cuerpo.
Samvara.
Los estados de deseo y de aversión, y la actividad del pensamiento,
del discurso o del cuerpo son las condiciones que atraen karmas,
buenos y malos, hacia el alma.
El Samvara, es la detención de la afluencia de la materia kármica en
el alma.
Hay varias maneras de parar esta afluencia.
Nirjara: Nirjara significa alejar al alma de la materia kármica.
Es un proceso muy largo. Se puede lograr con la práctica de
austeridades.
Hay dos clases de Nirjaras.
La separación natural de un karma del alma se llama Savipaka Nirjara.
Inducir a un karma a que deje el alma, antes de que consiga madurar
por medio de prácticas ascéticas, se llama Avipaka Nirjara.
Moksha: Moksha o liberación es la libertad de toda materia kármica,
debido al la no existencia de esclavitud o servidumbre espiritual de
los karmas.
Esta libertad completa del alma se llama Moksha.
Se efectúa la separación cuando todos los karmas han salido del
alma, y ya no pueden atraer materia kármica.
La doctrina del karma:
Los principios fundamentales de la filosofía jaina enseñan la
doctrina del karma.
Estos principios afirman que las almas mundanas existen en este
mundo asociadas con la materia.
Por supuesto, el carácter de esta asociación o servidumbre
espiritual se cambia libremente y constantemente; pero la
servidumbre del alma por la materia persiste en de todos estos
cambios.
Este contacto del alma con la materia ocurre de este modo.
El alma es rodeada por una cantidad de materia fina llamada Karma.
Las partículas circundantes de materia se aferran a ella, como las
partículas del polvo al cuerpo mojado con aceite.
Las almas migran a diferentes cuerpos.
La conexión del alma y de la materia es verdadera; sino, en un
estado puro el alma habría volado al punto más alto del universo
porque el alma es la más ligera de todo las sustances.
El alma se combina con el karma.
Como una píldora médica, cuando se ingiere en el cuerpo, produce
efectos.
El principal es que el alma continúa el ciclo de transmigraciones o
reencarnaciones en dioses, hombres, seres del infierno y otros
seres.
Puesto que la presencia de la materia kármica en el alma es la causa
del ciclo de nacimientos y de muertes, y de todas las condiciones de
la vida, el alma se debe librar de la materia kármica.
Por esto, la afluencia de la materia kármica debe ser detenida
cultivando pensamientos y acciones puros; y la acción de la materia
kármica existente se debe consumir por la práctica de austeridades.
Por lo tanto, debe ser objetivo de cada individuo alcanzar esta
condición perfecta y natural del alma por sus propios esfuerzos.
En este tema la filosofía jaina explica claramente que el logro de
la libertad del alma de la materia kármica depende enteramente de
sus propios hechos o acciones apropiados, y no de los favores de
seres humanos o divinos.
El Jainismo no admite a un creador que actúe como una divinidad que
concede favores a los seres humanos y/o los castigue.
Las doctrinas de Nayavada y de Syadvada:
Según la filosofía jaina, el objeto del conocimiento es una
complejidad enorme constituida por las sustancias, las calidades y
las modificaciones.
El objeto del conocimiento se encuentra sometido al cambio y a la
permanencia. Tal objeto se puede comprender completamente solamente
en la omnisciencia, que no se manifiesta en el caso de los seres que
perciben solamente a través de sus órganos de los sentidos.
Pero los sentidos son los medios indirectos del conocimiento.
Ellos suelen tener ideas equivocadas de la realidad. Es típoco el
ejemplo un elefante y de siete personas ciegas.
Cada uno toca solamente una parte del animal, y concluye que es una
madera, un ventilador, una pared, etc.
El ser humano común, por lo tanto, está sometido a las limitaciones
de sus sentidos; su visión de la realidad es parcial, a través de
ellos.
Muchas veces sus ideas son válidas solamente desde un punto de vista
particular, conocido como Naya.
Las Nayas son modos de expresar las cosas.
Por ejemplo, cuando diversas clases de ornamentos de oro se
describen desde el punto de vista de las modificaciones del oro, se
llama el Paryayarthika-naya o el Paryaya-naya, es decir el punto de
vista modal, y cuando los ornamentos de oro se describen con
respecto a su sustancia, es decir oro, y sus calidades inherentes,
se llama el dravyarthika-naya o el dravya-naya, es decir el punto de
vista substancial.
En los mismas términos, en las concersaciones espirituales, las
cosas se podrían describir de vyavahara-naya, es decir, del punto de
vista práctico y también del nishchaya-naya, es decir, el punto de
vista teórico.
Por lo tanto la realidad puede ser explicada degún distimtos puntos
de vista.
Este tema es resuelto por la doctrina de Syadvada o del Anekantavada,
que se puede exponer en los siguientes términos.
El objeto del conocimiento es de una complejidad enorme.
La mente humana es limitada en al comprensión de las cosas y el
discurso humano tiene sus imperfecciones para expresar la gama
entera de experiencias.
Bajo estas circunstancias, todas nuestras declaraciones son
condicionales o verdades relativas.
Por lo tanto, cada declaración se debe calificar con el término Syat,
es decir, “de alguna manera”, o “de una manera”, con el objeto de
enfatizar en su carácter condicional o relativo.
De esta manera, en base al Anekanta-vada o Syadvada, se puede decir
las siguientes siete frases de una cosa, y son aparentemente
contradictorias, pero perfectas verdades:
1 En cierta manera es.
2 En cierta manera no es,
3 En cierta manara es y no es.
4 En cierta manera es indescriptible,
5 No es de cierta manera y es indescriptible,
6 No es y es de cierta manera indescriptible.
Por ejemplo, un hombre es el padre, y no es el padre, y ambas
declaraciones son perfectamente inteligibles y verdaderas, si uno
entiende el punto de vista del cual se hacen.
En referencia a un muchacho particular, él es el padre; en
referencia a otro muchacho él no es el padre; referencia a ambos, de
uno es el padre y del otro no es el padre
Puesto que ambas ideas no se pueden traducir en palabras al mismo
tiempo, se puede llamar indescriptible: él es el padre y sigue
siendo indescriptible; etcétera.
Así, esta doctrina de Anekantavada no es contradictoria, ni
imprecisa, o indefinida; por el contrario, representa un punto de
vista muy sensible de las cosas en una forma sistematizada.
Además, esta doctrina del Anekantavada también se llama la doctrina
de Sapta-bhangi, porque estos siete modos posibles de expresión
pueden ser utilizados mientras se describe a una cosa.
La doctrina del camino a la liberación.
De los principios básicos de la filosofía jaina, es evidente que las
energías inherentes del alma son limitadas por su asociación con la
materia kármica, y ese es el motivo por el que cada persona se
encuentra en un estado imperfecto.
La filosofía jaina también explica que la felicidad verdadera y
eterna será obtenida por cada persona solamente cuando los karmas se
quitan totalmente del alma, y es absolutamente posible que se libre
de los karmas por sus propios esfuerzos personales, sin ninguna
ayuda exterior.
La felicidad más alta es escaparse del ciclo de nacimientos y de
muertes, y ser un alma liberada, es decir, obtener Moksha.
Esto es absolutamente necesario para alcanzar el objetivo de la
felicidad transcendental, y hay que tener un método seguro.
La pregunta es que método debemos seguir.
A esta pregunta, el Jainismo tiene una respuesta definida.
Sostiene la necesidad de tener una creencia recta, conocimiento
recto, y conducta recta, para lograr la liberación.
La creencia correcta, el conocimiento correcto y la conducta
correcta se llaman Ratnatrayas, o las tres joyas, en la filosofía
jaina.
Estos no son diferentes caminos sino forman juntos un solo camino
espiritual. Deben estar juntos, poruqe constituyen el camino de la
liberación.
Los tres tienen la misma importancia, en la filosofía jaina como
medios de salvación.
Debemos ocuparnos de los tres, al mismo tiempo.
Las tres cosas son esenciales, para asegurar la emancipación del
alma.
La trayectoria de la liberación se compara ocasionalmente a una
escalera, con sus dos pasa manos y los escalones.
Los pasa manos son la creencia correcta y el conocimiento correcto y
los escalones son las etapas de la conducta correcta.
Es posible ascender la escalera solamente cuando los tres están
juntos. Así, una búsqueda simultánea de la creencia correcta, el
conocimiento correcto y la conducta correcta es una necesidad
fundamental.
Las doctrinas éticas del Jainismo, para los laicos y los monjes se
basan en este camino de la liberación que abarca:
1 creencia apropiada,
2 conocimiento apropiado,
3 conducta apropiada
1 Creencia Correcta.
De las tres joyas, la creencia correcta viene primero, y forma la
base sobre la cual las otras dos joyas se sostienen.
Es una necesidad, porque solamente con su adquisición, el
conocimiento y la conducta llegan a ser correctos.
Los medios apropiados son los siete tattras, es decir, los
principios del Jainismo.
La creencia que los Tirthankaras Jainas son los dioses verdaderos,
así como también son verdaderos los libros sagrados jainas, y
los santos jaina son verdaderos modelos por sus enseñanzas y sus
virtudes, es llamada la posesión de la Creencia Correcta.
Se consideran esenciales los esfuerzos de las personas para alcanzar
la liberación.
Se sostiene específicamente que el asceticismo sin fe es
definitivamente inferior a la fe sin asceticismo y que incluso un
hombre casta baja que posee la fe correcta puede ser considerado
como un ser divino.
De esta manera, la creencia correcta actúa como un piloto que dirige
al alma hacia la liberación espiritual.
2 Conocimiento correcto.
Se considera deseable esforzarse para lograr el conocimiento
correcto.
En cuanto a la creencia correcta, se puede representar como una
lámpara y su luz.
El conocimiento correcto es ese conocimiento que revela la
naturaleza de las cosas.
Tal conocimiento debe estar libre de duda, y de perversidad.
El Jainismo insiste que el conocimiento correcto no puede ser
logrado, a menos que el conocimiento incorrecto deje de existir.
(iii)
Conducta correcta.
La conducta correcta incluye reglas de disciplina que frenan todos
los movimientos censurables del discurso, del cuerpo y de la mente.
Ella conduce al no apego y a la pureza.
Ella presupone la presencia del conocimiento correcto, que presupone
la creencia correcta.
Por lo tanto, las personas que han asegurado la creencia correcta y
el conocimiento correcto deben observar las reglas de la conducta
correcta para destruir la materia kármica.
Hay dos clases de esta conducta:
1 Sakala-Charitra, es decir, conducta perfecta.
y 2 Vikala-Charitra, es decir, conducta imperfecta y calificada’
La primera es observada por los ascetas que han renunciado a las
cosas mundanas, y la segunda es observada por los laicos que todavía
están vinculados al mundo.
5. Las doctrinas éticas.
El Jainismo tienen prescriptas reglas definidas de conducta para los
ascetas y los laicos.
Todas estas reglas tienen como objetivo lograr la libertad del alma
de la materia kármica.
Las reglas de conducta se han dividido por consiguiente en dos
categorías:
1 Sagara-dharma, es decir, para los laicos,
y 2 Anagara-dharma, es decir, para los ascetas.
Es obvio que las reglas para los laicos son menos rígidas que las
reglas para los ascetas, porque los laicos no han renunciado a las
actividades mundanas.
Reglas de conducta para los laicos.
Se espera que los laicos observen doce vratas, es decir, cinco
Anuvratas que consisten en votos pequeños y siete Shilavratas, es
decir, votos suplementarios.
Estos votos contribuyen al progresoespiritual, que tiene como
objetivo el logro de la liberación final.
(a) Anuvratas: Los cinco vratas principales, es decir, votos, son:
1 Ahimsa, es decir, abstención de violencia o lesión a los seres
vivos,
2 Satya, es decir, abstención del discurso no verdadero,
3 Abstención de Asteya. es decir, del hurto,
4 Brahmacharya, es decir, abstención de la no castidad,
y 5 Aparigraha, es decir, abstención de la avaricia en las
posesiones mundanas.
Los laicos no pueden observar los votos tan estrictamente como los
ascetas, y por lo tanto se les permite practicarlos según sus
condiciones de vida.
Por lo tanto, los mismos vratas, es decir, votos, cuando están
observados parcialmente se llaman Anuvratas, es decir, votos
menores.
Para fijar estos cinco votos en la mente, hay cinco clases de
meditaciones acompañantes de Bhavanas, es decir, se espera que cada
persona piense sobre ellos repetidas veces.
Por otra parte, cada persona debe meditar sobre las cuatro virtudes
siguientes, que se basan en la observancia los cinco votos:
1 Maitri, es decir, amistad con todos los seres vivos,
2 Pramoda, es decir, la satisfacción de nosotros mismos, cuando es
vista por los demás seres es positiva en la trayectoria de la
liberación,
3 Karunya, es decir, compasión para haber afligido,
y 4 Madhyastha, es decir, tolerancia o indiferencia a los que sean
inciviles o de conducta enferma.
La observancia de los cinco anuvratas debe evitar el uso del vino,
la carne y la miel, y se miran como ocho Mulagunas, virtudes básicas
de un laico.
Estos cinco votos forman la base de la Ética Jaina.
Dan una perspectiva definida de la vida, y crean una actitud mental
muy positiva.
La misma esencia de la filosofía jaina se transforma en la acción,
en la forma de la observancia de estos cinco votos.
Los votos no son solamente abstenciones de la lesión, de la no
verdad, del hurto, de la sexualidad y de la avaricia para los bienes
materiales, sino sus implicaciones son realmente extensas e
impregnan la vida social entera de los seguidores del Jainismo.
Además, tres cosas se imponen en este tema.
En el primer lugar, una persona no debe cometer ninguna transgresión
personalmente, en segundo lugar, no debe incitar a otros para
cometer el acto, y, en tercer lugar, no debe incluso aprobar su
comisión por otros.
Se ha definido Himsa, es decir lesión, como violencia.
Pero el significado no se limita a esta definición solamente.
Causar dolor, sobrecargar a animales, dejar morir de hambre, son
ejemplos de himsa y deben ser evitados.
Asatya, es decir, no verdad, incluye en términos simples, evitar
decir o escribir palabras o frases que hacen daño.
Pero las doctrinas no verdaderas que separan, revelar secretos y
cosas no convenientes de otras, deben ser evitadas.
Chaurya, es decir, hurto.
Es el apoderamiento de una cosa ajena para considerarla como propia,
sin el consentimiento de su dueño.
Abarca también dar instrucciones para cometer un hurto, recibir la
cosa hurtada, evadir las prescripciones de la ley (por ejemplo,
vender cosas a precios excesivos), tener pesos y medidas que no son
verdaderas etc.
Debemos evitar todas estas cosas.
Abrahma, es decir, sexualidad.
Hay varios ejemplos: la satisfacción artificial, discursos
pecaminosos, son ejemplos de no castidad, y deben ser evitados.
Parigraha, es decir, avaricia para los bienes materiales.
Consiste en desear más de lo necesario.
Expresar admiración por la prosperidad de otra persona, la avaricia
excesiva, son todas formas de parigraha, y deben ser evitadas. Este
voto del aparigraha o del parigrahaparimana recomienda que un cabeza
de familia debe fijar, de antemano, el límite máximo de sus
pertenencias, y no debe, en ningún caso, excederlo.
Si ganar más que ese límite, debe destinarlo hecer caridad,
distribución de medicinas, extensión del conocimiento, salvar las
vidas de gente en peligro, y alimentar a los hambrientos y a los
pobres.
Entre estos cinco votos principales, se le otorga una gran
importancia a Ahimsa, es decir, evitar lesiones.
Este principio noble de Ahimsa ha sido reconocido por prácticamente
todas las religiones, pero solamente el Jainismo predica el
significado completo de Ahimsa, hasta tal punto que Jainismo y
Ahimsa se convirtieron en sinónimos.
El Jainismo explica "Ahimsa Parmo Dharmah", es decir, Ahimsa es la
religión más elevada.
La filosofía del Jainismo y sus reglas de conducta se basan en la
idea de Ahimsa.
Entre los votos, el de Ahimsa es el más importante.
Los otros cuatro votos se consideran simplemente detalles del primer
voto.
Himsa, es decir, lesión, incluye la no verdad, el hurto, la impureza
sexual.
Así, todos los cinco votos principales se basan en el principio de
Ahimsa. Impone sobre cada persona evitar Himsa bajo cualquier
pretexto.
Himsa, es decir, violencia o lesión, se considera de tres clases:
1 violencia física, que abarca la matanza de animales o personas,
herir, y causar cualquier dolor físico,
2 la violencia en palabras consiste al usar palabras ásperas,
y 3 la violencia mental implica una actitus enferma.
Además, Himsa se puede cometer, o consentir.
Un cabeza de familia no puede evitar himsa de una manera ideal; él
cuando causa una lesión, debe ser mínima.
En la vida rutinaria de la gente, hay cuatro clases de himsa:
1 Grharambhi Himsa, lesión accidental al cavar, las actividades como
golpear, cocinar, y otras esenciales para la vida diaria;
2 Udyami Himsa, es decir, lesión ocupacional, cuando se ocasiona una
lesión por el trabajo de la persona, ej. cuando un soldado lucha, un
agricultos labra la tierra, etc.
3 Virodhi Himsa, es decir, lesión protectora, cuando uno protege su
vida o la de otro contra bestias o enemigos salvajes.
y 4 Sumkalpi Himsa, es decir, lesión intencional, cuando se mata a
seres simplemente para cazar o alimento.
Se espera que un laico se abstenga completamente de la lesión
intencional, y lo más lejos posible del resto.
Es la intención o la actitud mental que importa más que el acto.
Uno tiene que tomar cuidado extremo en mantener sus intenciones
puras y piadosas, y abstenerse de lesión intencional.
Shilavratas:
Junto con los cinco Anuvratas, es decir votos pequeños, hay siete
Shilavratas, es decir votos suplementarios.
Los siete votos suplementarios son como los siguientes, y protejen a
los anteriores, como una muralla a una ciudad:
1 Digvrata, es decir, tomar un voto de por vida para limitar la
actividad mundana.
2 Deshavrata, es decir, tomar un voto para limitar lo antes dicho a
una área limitada.
3 Anarthadanda-vrata, es decir, tomar un voto para no cometer
pecados intencionalmente, o para abstenerse de actividades
pecaminosas.
4 Samayika, es decir, tomar un voto para dedicar una hora particular
diaria a la contemplación o a la meditación de uno mismo, para
adelanto espiritual.
5 Proshadhopavasa, es decir, tomar un voto para ayunar en cuatro
días del mes, a saber, los dos días 8 y dos días 14 de la quincena,
6 Upabhoga-Paribhoga-Parimana, es decir, tomar un voto diario
limitando el disfrute de las cosas consumibles y no consumibles,
y 7 Atithi-Samvibhaga, es decir, tomar un voto para tomar el
alimento solamente después de alimentar a los ascetas. o, en su
ausencia a laicos piadosos.
De estos siete Shilavratas, los primeros tres se llaman Gunavratas,
es decir votos multiplicativos, porque levantan el valor, y los
cuatro restantes se llaman Shikshavratas, es decir, votos
disciplinarios, porque son preparatorios para la disciplina de una
vida ascética.
Así, los cinco Anuvratas, los tres Gunavratas y los cuatro
Shikshavratas constituyen los doce votos de los laicos.
La característica más significativa de estos doce votos, es que
practicando estos votos un laico virtualmente, en un grado limitado,
y por un período de tiempo limitado, participa en la vida de un
asceta sin realmente renunciar al mundo.
Es obvio que tales prácticas mantienen un vínculo cercano entre los
laicos y los ascetas, porque que ambos son influídos por los mismos
ideales religiosos.
Además, de los doce votos antedichos se espera que un laico
practique en el momento último de su vida, el proceso de Sallekhana,
es decir, muerte pacífica o voluntaria.
Se espera que un laico viva una vida disciplinada, y que muera
también disciplinadamente.
Esta muerte voluntaria debe ser difernciada del suicidio, que es
considerado por el Jainismo como un pecado cobarde.
Por calamidad, hambre, edad avanzada y enfermedad contra la cual no
hay ningún remedio, un laico piadoso debe abandonar pacíficamente su
cuerpo.
Esta práctica está inspirada por un ideal religioso muy alto.
Un laico, en lo posible, debe hacer frente a muerte voluntariamente,
y con paz.
Este Sallekhana, se agrega como un voto adicional a los doce votos
existentes de un laico.
También las transgresiones parciales, deben ser evitadas por un
laicos.
Estas reglas de conducta correcta para los laicos, se han dividido
convenientemente en once Pratimas, es decir etapas o pasos.
El concepto de once Pratimas revela la mejor manera que las reglas
de conducta están organizadas para los laicos.
Los once Pratimas son:
1 Darshana Pratima, es decir, poseer la fe perfecta, inteligente y
bien razonada del Jainismo, es decir, tener un conocimiento sano de
sus doctrinas y de sus usos en la vida.
2 Vrata Pratima, es decir, que continúa los doce votos y el voto
adicional de Sallekhana.
3 Samayika Pratima, es decir, adorar regularmente, en general por 42
minutos tres veces al día.
La adoración significa la contemplación de uno mismo y la
purificación de las ideas y emociones.
4 Proshadhopavasa Pratima, es decir, ayunar regularmente, en
general, dos veces en la quincena de cada mes lunar.
5 Pratima de Sachitta-tyaga, es decir, evitar comer verduras crudas,
etv.
6 Ratri-bhukta-tyaga Pratima, es decir, abstenerse de tomar
alimentos después de la puesta del sol.
7 Rahmacharya Pratima, es decir, pureza sexual, que adpta el
celibato.
8 Arambha-tyaga Pratima, es decir, abandono de los compromisos y las
ocupaciones mundanas.
9 Pratima de Parigraha-tyaga, es decir, privárse de la riqueza,
dividiéndola entre los herederos, y solventar dificultades
incidentales de una vida de asceticismo.
10 Pratima de Anumati-tyaga, es decir, aumentar el rigor en
dirección al asceticismo.
11 Uddishta-tyaga, es decir, después de la renuncia de la vida de
laico, hay que retirarse a un bosque, y adoptar las reglas de los
ascetas.
Se aconsejan a los laicos que según su capacidad y ambiente, l
procedan gradualmente, cuando se alcanza la etapa número 11, está
preparado completamente para practicar la severa vida ascética.
Reglas de conducta para los ascetas.
Cuando un laico observa constantemente las reglas de la conducta
prescriptas para los laicos y logra especialmente todos los
pratimas, puede convertirse en un asceta.
De esta manera, hay una vinculación cercana entre las dos órdenes
sociales de laicos y de ascetas.
La orden de los laicos (que incluye mujeres laicas) es preliminar y,
en muchos casos, preparatoria a la orden de monjes (incluyendo a
monjas).
Debido a esta relación íntima encontramos que las reglas prescriptas
para los laicos y los ascetas no se diferencian en clase sino en
grado.
Las mismas reglas de la conducta observada por los laicos deben ser
seguidas por los ascetas, con la única diferencia que mientras los
laicos tienen que practicar parcialmente o con menos rigor, los
ascetas tienen que observarlos completamente y más rigurosamente.
Así, los Anuvratas, es decir, votos pequeños, de los laicos se
convierten en Mahavratas, es decir, grandes votos, cuando son
practicados por los ascetas.
Esto es obvio, porque la etapa ascética significa la renuncia
absoluta del mundo, y el único objetivo en esta etapa es concentrar
energía en el logro de Moksha, es decir, la liberación.
El Asceticismo es el estado más alto en el entrenamiento espiritual,
y en esta etapa, los esfuerzos verdaderos se hacen para detener la
afluencia de Karmas, con objeto de lograr la liberación.
Por lo tanto, reglas muy minuciosas de conducta se prescriben para
los ascetas y tienen que observarlas sin ninguna transgresión.
La detención de la afluencia de materia kármica en el Atman o el
alma se conoce como Samvara y consiste en:
(a) tres clases de Gupti, es decir, control,
(b) cinco clases de Samiti, es decir, esmero,
(c) diez giros de Dharma, es decir, virtudes,
(d) doce clases de Anupreksha, es decir, meditaciones o reflexiones,
(e) veintidós clases de Parishaha-Jaya, es decir serie de
sufrimientos,
y (f) cinco clases de Charitra, es decir, conducta.
(a)The Guptis: El flujo de Karmas en el Atman o el alma es causado
por las actividades del cuerpo, del discurso y de la mente; es tan
absolutamente necesario que los ascetas guarden estos canales de
la afluencia bajo control total, es decir, deben observar los
Guptis. Los tres guptis son regulaciones referentes a controlar la
naturaleza interna, es decir, son dictados por los principios del
autodominio,
(i) El primero de ellos es Mano-Gupti, es decir, regulación de la
mente de tal manera que solamente pueda albergar pensamientos puros.
(ii) El segundo Vag-gupti, es decir, regulaciones del discurso, y
consiste en la observación del silencio por un período determinado o
el discurso solamente cuando es absolutamente necesario.
(iii) El tercero es Kaya-gupti, es decir regulación, de su actividad
corporal.
(b) Samitis: Como medida de precaución, los ascetas actúan con
esmero, para no transgredir los votos.
El hábito del esmero se ejerce de acuerdo con el principio de
Ahimsa, es decir, no lesión.
Hay prescripciones para la regulación de los movimientos del cuerpo,
y son las siguientes:
(i) El Irya Samiti tiene como objetivo regula el acto de caminar,
para no dañar ningún ser vivo.
(ii) El Bhasha Samiti regula el modo del discurso, con objeto de
evita lastimar por medio de palabras ofensivas.
(iii) El Eshana Samiti regula la búsqueda del alimento, y el acto de
alimentarse, para no causar ninguna lesión a los seres vivos.
(iv) El Adana-Nikshepa Samiti regula las acciones llevar, y de usar
las cosas.
(v) El Utsarga Samiti regula los movimientos conectados con el acto
de contestar la llamada de la naturaleza, etc.
Los tres Guptis y cinco Samitis se agrupan a veces juntos bajo el
nombre de "Ashta-Pravachana-Mata", es decir. "Las ocho madres del
credo", a causa de su carácter fundamental.
Los Dharmas.
Es principalmente debido a las Kashayas, es decir, pasiones, que el
alma asimila a los karmas, por lo tanto, las cuatro pasiones,
Krodha, es decir, cólera , de Mana, es decir orgullo, maya, es decir
de engaño y Lobha, es decir, la avaricia, deben ser contrariadas
cultivando diez Uttama Dharmas, es decir virtudes supremas, las
cuales son:
(i) Uttama-Kshama, es decir, perdón supremo,
(ii) Uttama-Mardava, es decir, dulzura o humildad suprema,
(iii) Uttama-Arjava, honradez,
(iv) Uttama-Shaucha, es decir, alegría o pureza suprema,
(v) Uttama-Satya, es decir, verdad suprema.
(vi) Uttama-Samyama, es decir, autodominio supremo de sí mismo (vii)
Uttama-Tapa, es decir, austeridades supremas,
(viii)Uttama-Tyaga, es decir, renuncia suprema,
(ix) Uttama-Akinchanya, es decir, no apego supremo,
y (x) Uttama-Brahmacharya, es decir, castidad suprema.
Estas diez virtudes juntas se llaman Dashalakshana Dharma, es decir,
las diez observancias.
(a) Anuprekshas: Con una visión para cultivar la actitud religiosa
necesaria, se impone en los ascetas para reflejar constantemente en
los doce asuntos religiosos conocidos como Anuprekshas, es decir,
meditaciones.
Son los siguientes:
1 Anitya, es decir, todo cambia o es transitorio.
2 Asharana, es decir, desprotección.
3 Anupreksha de Samsara, es decir, lo mundano.
Los movimientos del alma, en el ciclo de existencias, no pueden
lograr la felicidad verdadera hasta que se cortan.
4 Anuprelcsha de Ekatva, es decir, soledad.
Estoy solo, soy el autor de mis acciones, y el que disfruta de los
frutos de ellas.
5 Anupreksha de Anyatva, es decir, separación.
El mundo, mi relación mis amigos, mi cuerpo y mente, son todos
distintos, y parte de mi uno mismo verdadero.
6 Anupreksha de Ashuchi, es decir, impureza.
El cuerpo es impuro y sucio.
7 Anupreksha del ashram, es decir, afluencia.
La afluencia de karmas es la causa de mi existencia mundana, y es el
producto de pasiones.
8 Anupreksha de Samvara, es decir, detener los karmas.
La afluencia de los karmas debe ser parada, cultivando las virtudes
necesarias.
9 Anuprelcsha de Nirjara, es decir, vertimiento.
La materia kármica debe ser destruida, o sacudida afuera del alma,
por la práctica de penitencias.
10 Anupreksha de Loka, es decir, universo.
La naturaleza del universo y de sus elementos constitutivos en toda
su variedad prueba la insignificancia del hombre en tiempo y en
espacio.
11 Anupreksha de Bodhi-durlabha, es decir,
Es difícil lograr la fe, el conocimiento y la conducta correctos.
12 Anupreksha de Dharma, es decir, reflexión en la naturaleza
verdadera de la religión, y especialmente en la trayectoria triple
de la liberación según lo predicado por los conquistadores.
A veces estos Anuprekshas, se llaman Bhavanas, es decir, las
contemplaciones.
13 Parishaha-Jaya:
Con el objeto de avanzar en el camino de la liberación, y destruir
la materia kármica, los ascetas deben llevar una vida alejada de
todo lo que les pudiera causar distracción o dolor.
Estas dificultades que los ascetas tienen que pasar se llaman
Parishahas, es decir, sufrimientos.
Hay veintidós Parishahas que se espera que los monks cumplan:
Son:
1 Kslzut, es decir, hambre,
2 Pipasa, es decir, sed,
3 Shita, es decir, frío,
4 Ushna, es decir, calor,
5 Damsharnashaka, es decir, picaduras de insectos,
6 Nagnya, es decir, desnudez,
7 Arati, es decir, tedio, o cosas desagradables,
8 Stri, es decir, dominar sus pasiones,
9 Charya, es decir, caminar demasiado,
10 Nishadya, es decir, estar sentado continuamente en una postura,
11 Shayva, es decir, reclinarse sobre la tierra dura,
12 Akrosha, es decir, esmero,
13 Vadha, es decir, lucha espiritual,
14 Yachana, es decir, pedir alimentos,
15 Alabha, es decir, la decepción de no conseguir ningún alimento,
16 Roga, es decir, enfermedad,
17 Trnaspaashq, es decir, espina que pinchan,
18 Mala, es decir, suciedad e impurezas,
20 SatlcarapurQskara, es decir, desprecio demostrado por los
hombres,
21 Prajna, es decir, combatir el no aprecio de aprender,
22 Ajnaraa, es decir, combatir la persistencia de la ignorancia, y
la Adarshana, es decir, la creencia debil, por ejemplo, en la caso
de gente que tienen las energías rnaturales, e incluso después de
ejercitarse en austeridades, comienzan a dudar de la verdad del
Jainismo y de sus enseñanzas.
Estos Parishahas implican estar en contacto con sensaciones de
irritación o disgusto, porque los ascetas desean conseguir ser
librados de toda la causa de dolor.
Charitra:
Se espera que los ascetas también se esfuercen por observar cinco
clases de conductas:
1 Samayika, es decir, ecuanimidad,
2 Chhedapasthapaiaa, esfuerzo espiritual.
3 Parilrara-Vishuddhi, es decir, no lesión.
4 Sukrhma-Samparziya, libertad total de las pasiones,
y 5 Yathakyata, es decir, conducta ideal.
Estas cinco clases de conductas para mantener la disciplina
espiritual de los ascetas, junto con Samvara, es decir, detener la
afluencia de la materia kármica en el alma, los ascetas tienen que
esforzarse para efectuar Nirjara, es decir, el retiro gradual de la
materia kármica del alma, para avanzar en el camino a la liberación.
La método principal es la observancia de Tapas, es decir,
penitencias o austeridades.
Clasificación de austeridades:
1 Austeridades externas, sobre el alimento y las actividades
físicas.
2 Austeridades internas, sobre la disciplina espiritual.
Hay seis clases:
(a) Ayuno,
b Comer menos,
c Voto mentales para aceptar el alimento de un laico solamente en
ciertas condiciones.
d Renuncia de alimentos como mantequilla de búfalo, leche, cuajadas,
azúcar, sal y aceite etc.
e Sentarse y dormir en un lugar aislado,
f Mortification del cuerpo, siempre y cuando la mente no se
distraiga.
Las seis clases de austeridades internas son:
1 Prayashchitta, es decir, arrepentimiento de pecados,
2 Yinaya, es decir, comportamiento modesto,
3 Vaiyavrtya, rendir servicios a los santos,
4 Svadhyaya, es decir, estudio de textos sagrados,
5 Vyutsarga, es decir, combatir el apego del del cuerpo,
6 Dhyana, es decir, concentración de la mente.
Esta es la vida rigurosa que los los ascetas tienen que cumplir.
El asceta se alimenta con lo mínimo y trabajo al máximo, para el
logro de su ideal espiritual.
En el Jainismo, se practica una técnica elaborada de ayuno.
También existe la práctica siguiente práctica:
Cuando llega el momento de la muerte, algunos tienen la costumbre de
aceptarla voluntariamente ayunando, y el asceta deja su cuerpo como
si se sacaría la ropa.
El asceta ayuna mucho.
La meditación es el ejercicio espiritual más importante.
La meta es lograr la liberación del alma.

|