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ORÍGENES DE ALEJANDRÍA BIOGRAFÍA
Según estas fuentes, y otros datos dispersos, sabemos que Orígenes nació probablemente en Alejandría de Egipto hacia el año 185, aunque este año no es seguro. No era un convertido del paganismo, sino el hijo mayor de una familia cristiana numerosa. Es, pues, el primer escritor cristiano nacido en el seno de una familia cristiana. Por no ser un convertido del paganismo, no se preocupa de los “puentes”, ni de los “puntos de contacto” entre la Iglesia y el mundo.
Según una leyenda, si su madre no hubiese escondido sus vestidos, el joven Orígenes, en su vivo deseo del martirio, habría seguido la suerte de su padre. Abrió una escuela de gramática y parece que muy pronto se vio rodeado de discípulos que se sentían atraídos por el valor de sus enseñanzas en gramática, retórica, geometría. Entonces el obispo de Alejandría, Demetrio, le confió la dirección de la escuela catequética, en lugar de Clemente que andaba fugitivo a causa de la persecución. Orígenes, de dieciocho años de edad, abandonó sus enseñanzas de literatura y retórica para dedicarse exclusivamente a la enseñanza de la Escritura en la escuela de catequesis. Por sus trabajos rechazó toda remuneración. Para poder subsistir tuvo que vender la biblioteca de su padre, que contenía una colección de autores paganos, que le proporcionó una renta módica. Según él, era antibíblico cobrar por la educación. Jesús había echado del templo a los que vendían palomas, y ya que la paloma simboliza el Espíritu Santo que es la fuente de la sabiduría de todo maestro. El celo religioso, la dedicación a la práctica de la piedad y la erudición del joven maestro convirtieron muy pronto aquel centro educativo en semillero de confesores y mártires. No se trataba sólo de la calidad de su enseñanza, sino también del ejemplo de su vida, sometido a una rigurosa ascesis cristiana de ayuno, oración y confianza en la provisión divina. Más o menos por esta época, Orígenes, arrastrado por su juvenil entusiasmo e interpretando a Mateo 19:12 demasiado literalmente, quizá también para evitar murmuraciones porque la escuela estaba frecuentada asimismo por mujeres, se castró –sobre los años 202 o 203-, acto del que más tarde se lamentaría y utilizaría como un ejemplo de a lo que puede llevar un exceso de preocupación por la letra de la Escritura. Orígenes tiene dos periodos de trabajo y trayectoria: desde el año 202 al 231, y a partir del año 232 hasta su muerte. En el primer periodo, la fama de Orígenes se difundió por todo el Oriente, y empezaron a requerirlo de aquí y de allá, bien para rebatir a los herejes, bien para proponer su enseñanza o también para acercarse a los paganos de alto nivel, que tenían interés por la religión cristiana: en ese sentido, tuvo varios contactos, con el gobernador romano de Arabia, o en Antioquía con Julia Mamea, madre del emperador Alejandro Severo. Entre los muchos cristianos que fuera de Egipto se unieron a él con profunda amistad, recordemos a los obispos Alejandro de Jerusalén, Teoctisto de Cesarea de Palestina, Fermiliano de Cesarea de Capadocia.
Su estructura formativa se dividía en dos fases: una preparatoria, con materias como dialéctica, física, matemáticas, geometría y astronomía; y otra posterior con estudios de filosofía griega y teología especulativa. Debido al tremendo trabajo que la enseñanza y la dirección de la escuela le ocasionaban, decidió delegar en su discípulo Heraclas la organización de la primera fase, quedándose él para todo lo relacionado con la segunda. Por ese entonces asiste a las enseñanzas de Ammonio Saccas, conocido como el fundador del neoplatonismo. También realizó viajes que se podrían considerar de formación. En el año 212, durante el pontificado de Ceferino, viaja a Roma para conocer la antiquísima Iglesia de los romanos. En ese viaje conoce al renombrado teólogo y formador Hipólito. Viaja a Arabia sobre el año 215 para mostrar al gobernador romano de allí sus enseñanzas a petición suya. Más tarde viaja a Antioquia a petición de Julia Mamea, madre del emperador Alejandro Severo. En el año 216 viaja a Palestina dejando atrás una Alejandría saqueada por las fuerzas de Caracalla. A instancias de los obispos de Palestina Orígenes se dedicó a predicar públicamente, aunque no estaba ordenado. Demetrio, obispo de Alejandría, su superior, censuró está situación y Orígenes decidió volver a su ciudad. Orígenes, por este motivo, o por otros, cuando quince años más tarde, en el 231 aproximadamente, viaja a Cesarea, fue ordenado sacerdote por los obispos Alejandro de Jerusalén y Teoctisto de Cesarea. Aunque este viaje era una etapa en su viaje a Grecia por mandato de su obispo Demetrio para refutar herejías que allí se estaban estableciendo, Demetrio criticó duramente esta ordenación sacerdotal debido a que Orígenes se había autocastrado. Así, Demetrio convocó sínodos que excomulgaron a Orígenes y le depuso del sacerdocio, allá por el año 231. Cuando Demetrio murió, Orígenes viaja a Alejandría en el 232 pero Heraclas, antiguo discípulo suyo, ahora elevado al obispado, renovó la excomunión. A partir de este año comienza la segunda etapa en la vida de Orígenes, y lo hace con un viaje a Cesarea, donde el obispo, desoyendo los decretos, le invita a fundar y dirigir una escuela de teología. Allí siguió prácticamente el mismo sistema de enseñanza que aplicaba anteriormente, y lo hizo por más de veinte años. Gregorio el Taumaturgo, al despedirse del círculo de Orígenes, escribe una carta pública en la que describe estas circunstancias. En este documento Gregorio señala que Orígenes obligaba a sus alumnos a leer las obras de todos los filósofos antiguos, a excepción de aquellos que negaban la existencia de Dios y de la providencia divina. En el año 244 viaja por poco tiempo a Arabia donde recupera del monarquianismo al obispo Berilo de Bostra, por noticias aportadas por Eusebio de Cesarea. Durante la persecución de Decio debió de sufrir graves contratiempos, descritos por Eusebio de Cesarea (Historia Eclesiástica, Libro 6, capítulo 39, apartado 5). Murió en la ciudad de Tiro, en el año 253, contando con 69 años de edad, lóngevo a pesar de los últimos acontecimientos sufridos en su propia carne. IDEAS Y TRABAJOS Defendió ardorosamente la fe cristiana contra paganos, judíos y herejes. Su obra Contra Celso es un monumento de apologética como respuesta contundente al tratado que Celso había escrito para atacar al cristianismo. Su otra gran obra Tratado sobre los principios, presenta la teología cristiana a un nivel no conocido anteriormente en la Iglesia. Sostiene firmemente la inspiración de la Biblia, aunque prefiere los sentidos alegórico y tipológico al literal. Interesado por la formación bíblica de sus alumnos, produjo los Hexapla = Seis pliegues, edición de la Biblia en seis versiones: el texto hebreo, una transliteración griega, y las versiones griegas de Aquila, Símmaco, los LXX y Teodocio. Sostenía Orígenes que ciertos principios fundamentales estaban claramente expresados en la Biblia, mientras que otros habían sido dejados a la especulación de los cristianos. Entre estos últimos estaban las creencias de que las almas que habían pecado en una vida anterior estaban encerradas en la tierra en cuerpos humanos como parte de un proceso purificador, y de que todos los seres racionales, incluidos el diablo y sus ángeles, serían admitidos a la salvación mediante la gracia de Dios y elegirían libremente amar a Dios. La Iglesia se ha mostrado severa con su memoria, pese a que en todo momento Orígenes evitó cuidadosamente la herejía. Fue un gran buscador, pero por encima de todo un estudioso de las Escrituras, objeto principal de su erudición. Sus comentarios bíblicos han quedado como una de las grandes fuentes donde se ha alimentado la ciencia de los Padres de la Iglesia. Por otra parte, su defensa de la ortodoxia era ejemplar, lo que el mismo explica: “No se ha de aceptar como verdad más que aquello que en nada difiera de la tradición eclesiástica y apostólica” (De Principii, prefacio).
Bibliografía
Orígenes, Contra Celso (BAC, Madrid 1967); Sobre el libre albedrío (Lumen, Bs.As. 1990); Tratado de la oración (A. Mariano / Sígueme, Salamanca 1998); Homilías sobre el Génesis (CN, Madrid); Homilías sobre el Éxodo (CN, Madrid 1992); Comentario al Cantar de los Cantares (Ciudad Nueva, Madrid 1994), Tratado de los principios (CLIE). Henri Crouzel, Orígenes (BAC, Madrid 1998); Marcelo Martínez Pastor, Teología de la luz en Orígenes (UPC, Madrid 1963).
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